El Ministerio Público aseguró que continuará resguardando a los testigos con identidad reservada que aportaron las pruebas clave contra los 18 condenados por el atentado que dejó a miembros de la familia Grollmus gravemente heridos, además del incendio de inmuebles como el molino.
Así lo indicó el fiscal regional en el Bío Bío, Roberto Garrido, al defender la figura de los testigos con identidad reservada y recalcar el riesgo para la integridad física que asumen quienes entregan evidencia a la Fiscalía.
“Quienes poseen antecedentes sobre organizaciones criminales como esta ponen en juego su vida si revelan su identidad. Por eso, para garantizar el acceso a la justicia, el Estado debe asegurar medidas de protección a quienes cuentan con información”, sostuvo el persecutor.
La diputada Flor Weisse valoró estas acciones y respaldó el uso de testigos protegidos en la búsqueda de justicia, especialmente en casos de “terrorismo”, afirmó.
Según expuso, “es una herramienta que debe emplearse para alcanzar la verdad, y el Estado tiene el deber de resguardar a quienes se han atrevido a hablar, aunque, por supuesto, deben hacerlo bajo protección”.
En el juicio del caso Grollmus se ofrecieron 11 testigos con reserva, pero finalmente solo cuatro declararon ante el Tribunal Oral de Cañete.
El próximo 21 de diciembre, el tribunal comunicará las penas que deberán cumplir los condenados.




