El gabinete de Sanae Takaichi en Japón se prepara para concretar el mayor refuerzo militar en décadas, motivado por lo que califican como una “amenaza territorial provocadora” por parte de China. Esto se sustenta en reportes sobre movimientos de la marina de Pekín alrededor de las islas Amami-Oshima.
De acuerdo con The Wall Street Journal, en 2026 ya se contabilizan 10 tránsitos de buques chinos por la zona. En 2025 no hubo registros, mientras que en 2024 se contaron 14.
Rearme de Japón frente a la amenaza china
Varios analistas japoneses consideran la situación una provocación, y Takaichi ya ha tomado nota.
Por ahora, la administración aprobó un desembolso de 56.000 millones de dólares para misiles y drones, acompañado de un incremento del 2% en el presupuesto de defensa.
Asimismo, se preparan para impulsar la fabricación de radares para monitorear las islas remotas en el Pacífico, donde se ubican reservas de energía y alimentos.
El excomandante japonés Hiroshi Ota señaló al medio que, rodeado de países de ese tipo, Japón es extremadamente vulnerable, y subrayó que sin el respaldo militar de Estados Unidos, Japón no puede sobrevivir.
Cabe recordar que la primera ministra busca impulsar una reforma constitucional para que el país deje de ser estrictamente pacifista, modelo vigente desde la Segunda Guerra Mundial, con el fin de ampliar sus facultades militares.
Esa postura ha sido respaldada con referencias a escenarios como los de China, Rusia y Corea del Norte; este último con un considerable gasto militar.
With China's warships cruising close to its shores, Japan is facing its gravest security questions since World War II. https://t.co/IGiuLQATXP pic.twitter.com/lSW90RhdHC
— The Wall Street Journal (@WSJ) September 3, 2026
También se informó que EEUU, Japón y Corea del Sur confirmaron la semana pasada que llevarán a cabo los ejercicios militares conocidos como Freedom Edge, una decisión criticada por Pyongyang.
El Estado Mayor Conjunto (JCS) surcoreano indicó en un comunicado, citado por la agencia Yonhap, que se trata de un ejercicio defensivo que las tres naciones realizan anualmente para contrarrestar las amenazas nucleares y de misiles de Corea del Norte y preservar la paz y la estabilidad regional.
Las maniobras comenzarán el 7 de septiembre en aguas internacionales al este y al sur de la isla surcoreana de Jeju y se extenderán hasta el 11 de septiembre.
El anuncio de estos ejercicios multidominio, repetidamente cuestionados por Corea del Norte, llega después de que Estados Unidos ordenara reducir las maniobras Ulchi Freedom Shield (UFS), que finalizaron el pasado viernes aunque originalmente debían prolongarse hasta este sábado.
Corea del Sur añadió el pasado lunes que Estados Unidos canceló su participación en unos ejercicios de desembarco anfibio, alegando restricciones operativas derivadas de la guerra con Irán.




