El Gobierno de Estados Unidos entregó a las Fuerzas Armadas de Bolivia 12.500 raciones secas y 1.000 escudos de protección, aportes que, según las autoridades bolivianas, servirán para fortalecer las capacidades operativas de la institución.
El cargamento arribó el miércoles a Bolivia a bordo de un C-17 Globemaster III de la Fuerza Aérea estadounidense, una aeronave empleada para transporte estratégico y misiones de asistencia, de acuerdo con un comunicado de la Embajada del país norteamericano en La Paz.
La ministra consejera de la Embajada de Estados Unidos, Amanda Porter, hizo la entrega al ministro de Defensa de Bolivia, Ernesto Justiniano, en el aeropuerto internacional de El Alto, que sirve a La Paz.
Porter indicó que, como miembro fundador del Escudo de las Américas, Bolivia es un aliado importante para ellos en la lucha contra el narcotráfico y el crimen, y sostuvo que la llegada del avión y de esta asistencia representa un símbolo tangible de ese respaldo y de la relación bilateral.
Por su parte, Justiniano remarcó que las 12.500 raciones secas y 1.000 escudos entregados contribuirán a potenciar las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas bolivianas.

El ministro añadió que están muy agradecidos por el apoyo recibido y que lo emplearán para reforzar el trabajo que realizan en beneficio de la patria.
Desde que el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, asumió el cargo en noviembre pasado, su Gobierno emprendió un proceso para restablecer las relaciones con EEUU, que desde 2008 permanecen al nivel de encargados de Negocios.
Ese año, el entonces mandatario de signo izquierdista, Evo Morales (2006-2019), expulsó de Bolivia al embajador estadounidense, Philip Goldberg, y posteriormente también a las agencias de cooperación y antidrogas de EEUU, acusándolos de una presunta conspiración contra su Gobierno, algo que la Casa Blanca negó de forma reiterada.
En marzo, los gobiernos de Argentina, Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago suscribieron la alianza Escudo de las Américas; más tarde se incorporaron Bahamas, Belice, Chile, Guatemala, Jamaica y Perú, además del presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella.




