A pocas horas de un nuevo 11 de septiembre, La Moneda defendió su decisión de no realizar una conmemoración oficial de la fecha, apelando a la necesidad de enfocarse en el futuro.
Desde el oficialismo emplazaron al Ejecutivo a actuar con coherencia, mientras que la oposición llamó al presidente Kast a recordar que su mandato abarca a todos los chilenos.
Primera vez desde el regreso a la democracia: 11 de septiembre sin ceremonia oficial
Faltando apenas horas para que se cumplan 53 años del Golpe de Estado cívico-militar y, por primera vez desde el retorno de la democracia, un Gobierno no llevará a cabo un acto oficial o institucional de conmemoración en el Palacio de La Moneda.
Tampoco se contempla que el Presidente emita un mensaje a la nación o asista a alguna ceremonia ecuménica, como sí lo hizo el expresidente Sebastián Piñera.
Es una definición del actual Ejecutivo que marcará la jornada de este viernes 11 de septiembre, cuando el presidente José Antonio Kast esté desplegado en terreno con actividades en la Región de Los Ríos.
El presidente Kast conserva su agenda habitual
Mientras el Mandatario mantiene su agenda regular, La Moneda tendrá un foco especial en Santiago: la prioridad será la seguridad y el monitoreo de eventuales movilizaciones y desórdenes que, según antecedentes policiales, podrían producirse durante el día.
El ministro de Seguridad, Martín Arrau, estará a cargo de coordinar el despliegue de las policías en los llamados puntos críticos de la región Metropolitana, ante convocatorias de distintas organizaciones que podrían derivar en hechos de violencia.
Entre los sectores bajo observación figuran Villa Francia, en Estación Central; Bajos de Mena, en Puente Alto; y sectores de Avenida Colón y Padre Hurtado, en San Bernardo.
En medio de las críticas por la ausencia de una ceremonia oficial, el biministro Claudio Alvarado salió a defender la decisión del Ejecutivo. Sostuvo que el Gobierno busca concentrar sus esfuerzos en los desafíos actuales y avanzar hacia el futuro: “Donde las diferencias políticas no nos lleven a los extremos del pasado. Estamos mirando hacia adelante, tratando por las prioridades de las personas”.
Una postura que cuenta con respaldo dentro del oficialismo y que se vincula con la interpretación que el actual Gobierno ha expresado sobre el período de la Unidad Popular y el propio gobierno de Salvador Allende.
El presidente José Antonio Kast ha sido históricamente crítico de esa etapa y, además, es el primer mandatario en ejercicio que conocemos que votó por el Sí en el plebiscito de 1988.
En ese contexto, la diputada republicana Macarena Santelices planteó que la conmemoración debe permitir observar la historia en su totalidad y poner en perspectiva las distintas responsabilidades. Dijo que “hay que conocer las dos verdades” porque “el 11 de septiembre no llegó solo; las Fuerzas Armadas no actuaron de manera antojadiza”. Según ella, existieron antecedentes graves que “pusieron en riesgo el futuro de nuestra nación, la libertad y la democracia.”
En el Partido Nacional Libertario, en tanto, la diputada Gloria Naveillan pidió una definición más clara del Ejecutivo, emplazándolo a ser consecuente con el discurso que José Antonio Kast ha sostenido durante años:
“Si uno ha tenido un discurso siempre en la vida respecto de un tema específico como es el 11 de septiembre, bueno, se espera que de alguna forma todos los 11 de septiembre mantenga el mismo discurso y, por lo tanto, actúe de manera consecuente con ese discurso.”
Oposición insta a gobernar para todos los chilenos
Las principales actividades conmemorativas estarán precisamente en la oposición. En el sector, la diputada y presidenta del Frente Amplio, Gael Yeomans, llamó al presidente Kast a tener presente que, más allá de sus definiciones políticas personales, hoy gobierna para todos los chilenos:
“No le pedimos al gobierno que piense como nosotros, pero en el Chile de hoy, 53 años después, hay hijos, hermanas y nietos que siguen buscando a sus desaparecidos, y usted, presidente Kast, también es el presidente de esas familias.”
En los hechos, La Moneda ya mira hacia el 18 de septiembre, la temporada estival. Y pese a lo señalado formalmente, este viernes se espera alguna mención a la fecha o a su contexto por parte del Presidente, aunque todo enmarcado en su agenda de trabajo habitual.
El 11 de septiembre se rememora el golpe de Estado de 1973, cuando las Fuerzas Armadas encabezadas por Augusto Pinochet derrocaron al gobierno constitucional del presidente Salvador Allende, bombardearon La Moneda e instalaron una Junta Militar. El hecho dio inicio a una dictadura que se extendió hasta 1990 y durante la cual, según los informes oficiales, la cifra total de víctimas calificadas oficialmente es de 40 mil 175 personas, incluyendo ejecutados políticos, detenidos desaparecidos y víctimas de prisión política y tortura. Desde el retorno a la democracia, los distintos gobiernos han conmemorado oficialmente la fecha para preservar la memoria, promover el respeto a los derechos humanos y reafirmar el compromiso democrático.




