El 11 de septiembre de 2001 reconfiguró la geopolítica mundial cuando Al Qaeda ejecutó el atentado terrorista más letal en territorio estadounidense.
Veinticinco años después de aquel hecho, la inquietud que persiste entre especialistas en seguridad internacional es qué ocurrió con la organización fundada por Osama bin Laden y de qué manera logró perdurar frente a la “Guerra contra el Terrorismo” impulsada por Estados Unidos y sus aliados.
¿Qué ha sido de Al Qaeda 25 años después?
Tras el 11 de septiembre, la invasión de Estados Unidos a Afganistán desarticuló los refugios del grupo y golpeó su cúpula operativa. La reacción estratégica no fue disolverse, sino dispersar el mando.
El grupo terrorista Al Qaeda dejó de operar como un mando rígido asentado en Asia Central para convertirse en una red de filiales con autonomía en distintos focos de conflicto: Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA), con base en Yemen, pasó a encabezar la planificación de atentados internacionales de alcance transnacional.
Asimismo, Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) amplió su presencia en el Sahel africano aprovechando la inestabilidad política, y Al Shabaab, formalizada como la filial en Somalia, consolidó control territorial y fuentes locales de financiamiento.
Sus ramas regionales conservan peso operativo en África Subsahariana y en partes de Medio Oriente. El viraje hacia insurgencias locales les ha permitido mantener una huella estratégica sin la exposición de la antigua estructura centralizada.
Se cumplen 25 años de los ataques terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos
Este 11 de septiembre se cumplen 25 años de los atentados terroristas en Nueva York que derribaron las los torre gemelas del World Trade Center. Los ataques perpetrados por una célula de la… pic.twitter.com/qAndW0zXwG
— DW Español (@dw_espanol) September 10, 2026
Tras la muerte de Ayman al Zawahiri en 2022, la conducción global de la red extremista recayó en Saif al-Adel, considerado líder de facto del grupo terrorista y uno de los pocos sobrevivientes de la cúpula original previa al 11-S.
Antes de incorporarse a la yihad transnacional, sirvió como oficial de las fuerzas especiales del ejército egipcio (El-Sa’ka). Esa formación técnica le permitió convertir a reclutas en operativos disciplinados en los campos de entrenamiento en Afganistán.
En los años noventa encabezó el comité militar de Al Qaeda y supervisó la seguridad personal de Osama bin Laden. Participó en la organización logística de ataques emblemáticos, como los atentados contra las embajadas de Estados Unidos en África en 1998.
Antes de septiembre de 2001, asumió la jefatura del aparato militar de Al Qaeda como Jefe del Comité Militar y de la Guardia Negra, la unidad de élite encargada de la seguridad personal de Osama bin Laden. Aunque planteó reservas tácticas sobre la magnitud del 11-S por temor a la respuesta militar estadounidense, coordinó la evacuación de los mandos hacia la frontera con Pakistán.
Informes de inteligencia apuntan a que gestiona la coordinación con las filiales regionales mediante redes clandestinas desde Irán, manteniendo una postura hipervigilante y con baja exposición mediática en contraste con sus predecesores.




