Argentina sumó este jueves cinco compañías adicionales, todas de origen británico, al listado de petroleras a las que ha denunciado penalmente por su actividad en las islas Malvinas, archipiélago del Atlántico sur administrado por el Reino Unido y cuya soberanía reivindica el país sudamericano.
Según confirmaron a EFE fuentes oficiales, dos de las nuevas señaladas son Rockhopper Exploration (Hydrocarbons) Limited y Rockhopper Exploration (Oil) Limited, ambas filiales de la petrolera británica Rockhopper Exploration, cuyas acciones cotizan en la Bolsa de Londres.
Argentina suma petroleras británicas a su querella por Malvinas
Rockhopper Exploration (Hydrocarbons) Limited detenta un 35% de participación en el proyecto ‘offshore’ (costas afuera) Sea Lion, un yacimiento descubierto por la empresa británica en 2010 y situado a 220 kilómetros al norte de Malvinas, en aguas del Atlántico sur cuya soberanía disputan Argentina y el Reino Unido.
Aún en una etapa inicial con la meta de comenzar la extracción de crudo en 2028, Sea Lion es un proyecto operado y controlado en un 65% por la petrolera israelí Navitas.
La compañía israelí ya había sido señalada el martes pasado por Argentina, junto a dos de sus subsidiarias británicas y dos petroleras canadienses, también con operaciones en Malvinas bajo licencias otorgadas por el gobierno isleño que el país sudamericano considera “ilegales”.
Rockhopper (Oil) Limited, igualmente involucrada en Sea Lion, está registrada en Inglaterra y cuenta con una subsidiaria del mismo nombre domiciliada en las Malvinas.
Entre las petroleras señaladas este jueves por Argentina figura también Desire Petroleum Limited, una empresa británica con actividad en Malvinas desde 1997 que, desde 2015, es subsidiaria de Rockhopper.
Además de su asociación con Navitas en Sea Lion, Rockhopper posee participaciones minoritarias en otras licencias en la cuenca Malvinas norte y controla y opera tres licencias adicionales en las cuencas Malvinas sur y este.
Borders & Southern, al sudeste de Malvinas
En la presentación realizada este jueves, Argentina incluyó también a la británica Borders & Southern Petroleum PLC —con sede en Londres— y a su filial Borders & Southern Falkland Islands Limited.
Borders & Southern, cuyas acciones igualmente cotizan en la plaza londinense, dispone de tres licencias de operación en áreas ‘offshore’ ubicadas a 150 kilómetros al sureste de las islas, en la cuenca Malvinas sur.
La empresa lleva dos décadas explorando esa zona y en 2012 realizó su primer descubrimiento de relevancia en el denominado campo Darwin.
A fines de agosto pasado, Borders & Southern felicitó mediante un comunicado a Navitas por la aceleración del desarrollo de Sea Lion, un proyecto que, según afirmó, “refuerza el camino irreversible que están recorriendo las islas Malvinas para convertirse en una nueva provincia petrolera”.
Accionistas bajo la lupa
Además de las demandas presentadas esta semana ante tribunales argentinos, el Gobierno de Javier Milei ha iniciado procedimientos administrativos con el fin de sancionar a las compañías y también a sus accionistas.
Según confirmaron a EFE fuentes oficiales, entre los accionistas de Rockhopper alcanzados por estos trámites figuran los fondos israelíes Noked Capital, Ion Fund Management y Exodus Management; la firma británica Aedos Advisers; Sam Moody —cofundador y director ejecutivo de Rockhopper— y William Perry —director financiero de la petrolera—.
También hay accionistas de Borders & Southern sujetos a procedimientos administrativos: el empresario canadiense Alan Brimacombe; Zila —una corporación de las Islas Vírgenes Británicas—; las firmas británicas Interactive Investor y Hargreaves Lansdown Asset Management; además de otros inversionistas individuales.




