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Perú multiplica por cuatro su gasto militar y Chile advierte sobre el auge armamentista regional

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Escrito por:Jordan Arce

Perú proyecta para 2027 multiplicar por cuatro los recursos destinados a inversión militar, con fondos orientados, entre otros ítems, a cazas F-16, fragatas y la modernización de una base naval. Este incremento coincide con el llamado de seis exministros de Defensa de Chile a no diferir el financiamiento de sus Fuerzas Armadas, aludiendo de forma explícita al programa de compras peruano dentro del escenario regional.

La posición chilena se dio a conocer mediante una carta publicada en El Mercurio y replicada por 24 Horas. Francisco Vidal, Mario Desbordes, José Goñi, Jaime Ravinet, Jorge Burgos y Alberto Espina criticaron la demora en la entrega de recursos previstos en la Ley N° 21.174, destinada a sostener capacidades militares estratégicas.

Perú ha iniciado un plan de adquisiciones de gran magnitud, y Argentina tampoco se queda atrás”, señalaron los exsecretarios de Estado.

El anteproyecto presupuestario peruano propone que el gasto en proyectos de inversión del sector Defensa suba de S/665 millones en 2026 a S/2.548 millones en 2027. El salto equivale a S/1.883 millones adicionales, es decir, un aumento de 283% en un año.

El alza se concentra en tres frentes: la recuperación de la capacidad aérea, el refuerzo de la fuerza de superficie de la Marina de Guerra y la segunda etapa del Plan Maestro de la Base Naval del Callao.

El incremento de la inversión ocurre en paralelo a un ajuste a la baja en la función de Orden Público y Seguridad, que caería de S/15.857 millones a S/15.338 millones. Esta merma de S/519 millones, equivalente a 3,3%, contempla menos recursos para patrullaje policial, operativos tácticos vecinales y otros servicios asociados a la lucha contra la delincuencia urbana.

La inversión en el ámbito militar

El mayor componente del gasto previsto en el presupuesto peruano corresponde a la Fuerza Aérea. De acuerdo con Defensa.com, el programa para restablecer la capacidad de control del espacio aéreo y la precisión en operaciones militares del Grupo Aéreo N° 4 dispondría de unos 262,2 millones de dólares. Los recursos se dirigirían a comprar 12 aviones adicionales F-16C/D Block 70.

En soles, el proyecto para recuperar la capacidad de los cazas en La Joya, en Arequipa, suma S/881 millones. A ello se añaden S/35,2 millones para optimizar servicios básicos, infraestructura de mando y condiciones de entrenamiento de pilotos en la Base Aérea Coronel FAP Víctor Maldonado Begazo.

El exministro de Defensa peruano Jorge Chávez Cresta indicó a RPP Noticias que la modernización de la base obedece al desgaste acumulado durante años. “Si uno visita esta base aérea, da la impresión de haberse quedado en el tiempo; ni siquiera cuenta con agua”, afirmó. Según detalló, la unidad necesita reconstrucción, sistemas de comunicaciones y radares para recibir la futura flota de aviones de combate.

El presupuesto de Defensa también asigna fondos al componente naval. La Marina de Guerra del Perú obtendría cerca de 156,8 millones de dólares para el programa de mejora de la capacidad operativa de la Fuerza de Superficie. El plan prevé construir seis fragatas multipropósito que reemplazarán a las fragatas misileras clase Lupo.

Defensa.com reportó que la primera nave de esa serie empezó a ensamblarse en los astilleros del SIMA, en el Callao, a fines de noviembre de 2025 y tendría como meta entrar en servicio hacia mediados de 2030. La asignación peruana para ese programa bordea los S/527 millones.

Capacidad disuasiva

Chávez Cresta manifestó reparos frente a esa prioridad. “Aquí yo en contra. Si la meta es ser un país con capacidad de disuasión, no debería comprarse tanques. En el caso de la Marina, corresponde potenciar submarinos, asegurarles mantenimiento y modernizar los sistemas de lanzamiento de misiles”, sostuvo.

El tercer pilar de inversión se ubica en la Base Naval del Callao y la industria naval. El presupuesto proyecta alrededor de 119 millones de dólares para la segunda fase del programa de mejora y recuperación de los servicios operativos y portuarios de las fuerzas navales en esa área. Se menciona una suma de S/400 millones para este componente.

El exministro relacionó ese desembolso con la expansión portuaria. “Con la llegada de grandes embarcaciones, se crea la necesidad de que la industria naval ofrezca un adecuado mantenimiento”, explicó. En su exposición, mencionó el llamado “Efecto Chancay” y la relación entre los astilleros del SIMA y la compañía surcoreana Hyundai.

Seguridad pública

La propuesta del Poder Ejecutivo peruano contempla un Presupuesto Institucional de Apertura para el sector Defensa de S/11.660.687.688, unos 3.470 millones de dólares según el cálculo difundido por Defensa.com. Dicha cifra representa el 4,38% del presupuesto nacional, estimado en más de 79.317 millones de dólares.

El monto para el sector implica un alza de 26,57% respecto del Presupuesto Institucional de Apertura de 2026. La información difundida ubica en S/8.993 millones los recursos de la función Defensa y Seguridad Nacional, tras un incremento de S/1.812 millones en comparación con el ejercicio previo.

Más de tres cuartas partes del presupuesto de Defensa se destinarían a remuneraciones, pensiones, prestaciones, bienes y servicios. En la distribución, Defensa.com calculó que 776,7 millones de dólares irían a proyectos de inversión, el nivel más elevado de los últimos años. Otros 290 millones de dólares se reservarían para mantenimiento y operaciones militares.

El contraste se observa en la partida de Reducción de delitos y faltas, asociada al patrullaje sectorizado y a las operaciones policiales contra la delincuencia urbana. El programa bajaría de S/6.878 millones en 2026 a S/6.494 millones en 2027, lo que implica una caída de S/384 millones, equivalente a 5,6%.

“Irresponsable”

El exministro del Interior Carlos Basombrío criticó el recorte. “Lo considero profundamente irresponsable e imposible de justificar. No logro comprender que, en un momento en que ocurren tragedias como la de La Libertad (asesinato de cuatro personas) y con las carencias que tenemos, con la falta de recursos para enfrentar el crimen, se reduzca”, afirmó.

El exviceministro del Interior Ricardo Valdés también apuntó a la distribución entre ambos sectores. “Aunque se plantee la necesidad de infraestructura para preservar el orden, privilegiar la inversión en Defensa ante una eventual agresión externa no parece razonable cuando la principal amenaza que enfrenta el país es interna: la delincuencia”, sostuvo.

Valdés, además, señaló que el ajuste dañaría tareas clave contra el delito. “Me llama la atención esta decisión de reducir el presupuesto porque termina afectando el patrullaje policial y los programas de seguridad ciudadana, indispensables para recuperar el control de las calles”, dijo.

El exministro de Defensa José Luis Gavidia coincidió en cuestionar el tijeretazo a los sistemas de seguridad. “Estoy convencido de que disminuir el presupuesto para seguridad es un error. Es uno de los problemas más serios del país y debemos, sin duda, priorizar resultados”, afirmó.

Exministros de Chile

La discusión en torno al presupuesto peruano adquiere un matiz regional tras la alerta planteada por los seis exministros chilenos. En su reciente carta, subrayaron que los fondos definidos por la Ley N° 21.174 no debían convertirse en una variable de ajuste fiscal.

El grupo citó los programas de Perú y Argentina antes de abordar la situación del Estrecho de Magallanes. Los firmantes sostuvieron que la ambigüedad de Buenos Aires sobre su naturaleza “bioceánica” respalda la base naval en construcción en Ushuaia.

“Chile no debe seguir postergando lo que la propia ley establece como obligación. Aplazar es descuidar, y descuidar la capacidad disuasiva del país en este contexto es una imprudencia que supera a cualquier gobierno”, manifestaron Vidal, Desbordes, Goñi, Ravinet, Burgos y Espina.

El texto no vincula de manera directa los planes peruanos con una acción específica del Estado chileno. Su argumento incorpora el incremento de compras militares en Perú como parte de las razones para que Chile sostenga el financiamiento de sus propias capacidades estratégicas.

Debate del presupuesto

A medida que avanza el debate presupuestario en Perú, el ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, defendió el gasto asignado a Defensa ante la Comisión Bicameral de Presupuesto y Cuenta General de la República.

El funcionario afirmó que las adquisiciones responden a una necesidad específica y a compromisos internacionales asumidos durante los dos gobiernos precedentes.

“En los últimos 25 años prácticamente no se ha invertido en Defensa. Solo el año pasado y este año”, expresó Cuba. Agregó que las compras de armamento se realizan aproximadamente cada 10 o 15 años y no deberían traducirse en una carga permanente para las finanzas públicas.

“No es un gasto recurrente. En los próximos años, evidentemente, los recursos se orientarán a mejoras salariales, infraestructura y otros”, remarcó. También admitió límites en la capacidad estatal para cubrir las demandas de múltiples sectores: “Entonces, con un 15% de presión tributaria, no hay manera de atender todas esas solicitudes”.