Con miras a 2027, Perú tomará la Presidencia Pro Tempore de la Alianza del Pacífico, un esquema que también agrupa a Chile, Colombia, México y Costa Rica, y que reúne el 42,8% del producto interno bruto de América Latina y el Caribe, así como el 57,4% del intercambio regional.
El traspaso ocurre tras la restablecida relación diplomática entre Lima y Ciudad de México y abre un periodo en el que el país deberá articular la agenda de un bloque que busca estrechar lazos con Asia, atraer capitales y llevar la integración de los discursos políticos al ámbito empresarial.
El relevo de la presidencia no confiere a Perú una jerarquía sobre los demás socios. Su papel será fijar prioridades, convocar encuentros, apoyar negociaciones y promover avances en las iniciativas que los cuatro gobiernos definan por consenso.
Aunque acotadas, esas atribuciones colocan a Lima en una posición influyente para sugerir temas y sostener el ritmo de trabajo de una alianza concebida con un propósito económico claro: suprimir trabas al movimiento de bienes, servicios, capitales y personas.
Para Chile, integrante desde el origen del grupo, la conducción peruana incidirá en materias alineadas con su propia agenda comercial: los vínculos con Asia-Pacífico, la coordinación entre agencias de promoción de inversiones, el impulso a cadenas regionales de valor y la digitalización de trámites para exportar o prestar servicios entre miembros.
Hacia Asia
La Alianza del Pacífico se conformó con Chile, Colombia, México y Perú para promover una integración económica orientada a la cuenca del Pacífico.
El bloque no opera como una unión económica con órganos supranacionales ni exige a sus integrantes adoptar políticas fiscales, productivas o exteriores uniformes. Su funcionamiento depende de pactos entre gobiernos con agendas internas diversas.
Esa flexibilidad evita una burocracia regional voluminosa, pero también expone al mecanismo a los vaivenes políticos de cada país. Las diferencias entre administraciones pueden ralentizar decisiones, incluso en áreas de comercio o inversión.
Para Hugo Amarillo, experto en Gobierno y Políticas Públicas, la Presidencia Pro Tempore “no convierte al Perú en jefe de los demás miembros”, aunque conlleva la responsabilidad de “coordinar la agenda, impulsar acuerdos pendientes y mantener funcionando una maquinaria regional que depende mucho del consenso político y técnico”.
En la sesión del Grupo de Alto Nivel del mes pasado en Ciudad de México, las delegaciones evaluaron acciones para reforzar la articulación entre los sectores público y privado, facilitar el desarrollo de micro, pequeñas y medianas empresas, fomentar el emprendimiento y ampliar el uso de herramientas de promoción comercial.
La delegación peruana fue encabezada por el director general de Negociaciones Comerciales Internacionales del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, José Luis Castillo Mezarina, en representación de la viceministra de Comercio Exterior, Sayuri Bayona. La agenda incluyó además temas de inversión extranjera, transformación digital y encadenamientos productivos entre los cuatro mercados.
Reducir barreras
El reto de traducir los acuerdos en resultados para las empresas alcanza a todos los miembros. Para Chile, una cooperación más estrecha con Perú, Colombia y México puede repercutir en los trámites aduaneros, el reconocimiento de documentos electrónicos, la compatibilidad de procesos y la capacidad de las firmas para operar en mercados próximos.
La integración se vuelve tangible cuando una compañía puede vender bienes o servicios fuera de su territorio con reglas comprensibles, menores costos de transacción y plazos previsibles. Esto también aplica a negocios que no exportan un bien final, pero que pueden integrarse como proveedores de insumos, servicios especializados, tecnología o componentes.
Los cuatro países mantienen una participación relevante en el comercio internacional de frutas, café, aguacates, alimentos procesados y otros bienes agropecuarios. La información difundida sobre la cita en Ciudad de México no reportó nuevos beneficios arancelarios específicos para el agro. Con todo, la coordinación comercial y productiva aparece entre los ámbitos capaces de impulsar redes empresariales regionales y una mayor penetración en mercados externos.
Amarillo sostuvo que una empresa peruana “no necesita fabricar el producto completo para beneficiarse del comercio regional”. Puede integrarse como proveedora dentro de una cadena que articule compañías de varios países. Ese planteamiento abre una discusión que incluye a Chile: hasta dónde la alianza puede allanar el camino para que medianas y pequeñas empresas accedan a mercados regionales que, de otra forma, resultan poco asequibles.
La integración económica pierde tracción si sus efectos se concentran en grandes exportadores. La tarea de Perú será preservar en la agenda instrumentos que acerquen las oportunidades comerciales a un espectro más amplio de compañías, evitando que los costos logísticos, regulatorios o administrativos anulen las ventajas de los acuerdos.
Costa Rica y Singapur
La posible adhesión de Costa Rica como socio pleno será uno de los procesos que Perú recibirá al asumir la conducción temporal. La incorporación sigue bajo evaluación de los cuatro gobiernos y, de materializarse, proyectaría la Alianza del Pacífico hacia Centroamérica y sumaría una economía más al esquema.
Otro frente externo es el vínculo con Singapur. El acuerdo comercial entre la Alianza del Pacífico y esa economía asiática entró en vigor para Singapur, Chile y Perú en mayo de 2025.
La integración de Singapur como primer Estado Asociado continúa en la agenda y ofrece un canal institucional hacia una de las economías más abiertas de Asia.
Para Chile, ese nexo es clave por la vocación exportadora de su economía y su histórica inserción en la ruta del Pacífico. Para Perú, la presidencia puede servir para empujar conversaciones que conecten los acuerdos vigentes con herramientas de uso empresarial: promoción comercial, mecanismos de inversión, cooperación regulatoria y acceso a redes productivas.
El bloque también avanza en un acercamiento con la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). Las delegaciones preparan una reunión ministerial con ese conjunto de países, como señal de interés por ampliar la relación con una región que concentra parte del dinamismo comercial global.
Proyectarse hacia Asia exige más que la ubicación frente al océano Pacífico. Amarillo lo sintetizó así: “La ventaja geográfica no garantiza integración económica”. Además, advirtió que ese objetivo demanda “puertos competitivos, acuerdos comerciales utilizables, logística eficiente, reglas previsibles y empresas capaces de entrar en cadenas regionales y globales de mayor valor”.
Los trámites digitales
La gestión peruana también tendrá sobre la mesa el debate en torno a la economía digital. Una porción creciente del comercio de servicios ocurre sin que un bien cruce físicamente una frontera. Software, consultoría, diseño, educación, contenidos y soluciones empresariales forman parte de actividades que pueden llegar a otros mercados por vías digitales.
En este ámbito, la coordinación entre Chile, Colombia, México y Perú puede incluir reglas sobre pagos, protección de datos, firmas electrónicas, contratación y comercio digital. La discusión no apunta a eliminar marcos regulatorios, sino a impedir que los mercados operen con procedimientos incompatibles para quienes buscan vender servicios en la región.
Sobre el periodo que asumirá Perú, Amarillo afirmó que “la medida más interesante será si consigue acelerar algunos asuntos pendientes y dejar mecanismos que faciliten inversión, comercio y cooperación empresarial”.
El especialista añadió que, para una compañía, una integración útil supone “trámites aduaneros más simples, reglas claras, documentos digitales, procedimientos compatibles y menor incertidumbre al vender servicios o mercancías”.
La dimensión financiera también sigue pendiente. La Alianza del Pacífico ha promovido proyectos para interconectar los mercados de capitales de sus miembros, aunque el reto es convertir esa infraestructura en una herramienta de uso cotidiano para empresas e inversionistas que buscan expandirse en la región.
Durante la reunión del Grupo de Alto Nivel en México se realizó el foro “Buenas prácticas para fortalecer la atracción de inversión en las economías de la Alianza del Pacífico”. Autoridades y privados compartieron experiencias sobre políticas e instrumentos dirigidos a captar capital destinado a ampliar capacidades productivas locales.
La agenda peruana puede enlazar esa discusión con la conectividad, los puertos y el comercio exterior, áreas presentes en la estrategia nacional.
La conducción temporal del mecanismo brindará a Lima la oportunidad de impulsar acciones que trasciendan el relevo de la presidencia, aunque los progresos dependerán de la voluntad de Chile, Colombia y México para respaldar las decisiones.
Agenda común
El panorama internacional también marca las prioridades de la Alianza del Pacífico. El comercio global enfrenta tensiones entre países, subsidios industriales, controles tecnológicos y políticas que buscan reducir dependencias estratégicas.
Para economías de tamaño medio, la coordinación regional puede ampliar márgenes de negociación, atraer inversiones y diversificar destinos, señalan los especialistas.
La alianza carece de los instrumentos de una unión económica europea y sus integrantes sostienen diferencias en sus políticas internas. Esa realidad acota el alcance de cualquier presidencia pro tempore, que no puede resolver problemas estructurales como la informalidad, la baja productividad, el déficit de infraestructura o la limitada sofisticación empresarial.
Perú asumirá la presidencia con los procesos de Costa Rica y Singapur aún en curso, la preparación del encuentro con ASEAN y una agenda que abarca promoción comercial, digitalización, inversión y apoyo a las pequeñas y medianas empresas.
En paralelo, Chile intervendrá en cada uno de esos ámbitos como uno de los cuatro fundadores del bloque y como parte de una plataforma que aspira a ampliar su presencia comercial más allá de América Latina.




