Ante el marcado encarecimiento de la energía este año —en particular de los combustibles—, el Gobierno evalúa introducir etanol en la gasolina.
De acuerdo con documentos revisados por la agencia internacional Reuters, el Ministerio de Energía preparó una iniciativa para transitar al uso de gasolina E10, un combustible con un 10% de etanol mezclado con gasolina.
La propuesta podría aliviar las cuentas fiscales: un memorando elaborado por funcionarios de la cartera calcula que incorporar esta mezcla reduciría en torno a US$107 millones al año el costo de suministro de combustible del Gobierno.
Nuestro país figura entre los pocos de la región que aún dependen del MTBE (éter metil terbutílico o metil terbutil éter), un aditivo que se añade a la gasolina y cuyo precio es superior al del etanol.
El debate ocurre mientras el mercado internacional enfrenta precios más altos del crudo. Según cifras de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) citadas por Reuters, Chile importó alrededor de 181.000 barriles diarios de petróleo crudo durante 2025.
El Brent, referencia internacional del mercado petrolero, superó los US$105 por barril el miércoles, frente a los aproximadamente US$73 por barril registrados antes del inicio del conflicto entre Estados Unidos e Israel e Irán, de acuerdo con Reuters.
Una mezcla común en América Latina
La combinación de etanol con gasolina está ampliamente extendida en distintos países de la región.
Brasil es uno de los principales referentes: su industria del etanol tiene un valor estimado de US$20.000 millones y es la segunda más grande del mundo, después de Estados Unidos.
La potencial adopción de E10 en Chile supondría un cambio en la composición de los combustibles que se comercializan en el país, en un momento en que el alza del precio internacional del petróleo añade presión a los costos energéticos y a las finanzas públicas.




