Christian Brueckner, señalado como el principal sospechoso en la desaparición de Madeleine McCann, reconoció que estuvo a muy poca distancia del apartamento de la familia la noche de 2007 en que la niña desapareció.
En una conversación exclusiva con el Daily Mail, el ciudadano alemán afirma que se hallaba en el lugar vendiendo drogas y que incluso consiguió eludir varios controles policiales mientras se alejaba del área.
“Me encontraba en la playa, a poca distancia del hotel de Maddie, vendiendo drogas. Había estado en España y había pasado marihuana de contrabando a Portugal. Me hallaba a apenas 150 yardas (137 metros). La policía incluso me paró tres veces en la calle, en Praia da Luz, mientras buscaban a Maddie. Por fortuna, no dieron con las drogas; mi furgoneta estaba repleta. Intentaba escapar con rapidez: había luces azules intermitentes y controles por todas partes. Solo pensé: ‘Sáquenme de aquí’. He permanecido en silencio hasta ahora porque la policía quiere inculparme por el caso de Maddie”, aseguró.

Cabe destacar que, tras cumplir seis años de condena en Alemania por la violación de una turista estadounidense de 72 años, Brueckner recuperó su libertad en septiembre del año pasado. Tras abandonar la cárcel, quedó bajo vigilancia permanente.
Además, actualmente también es objeto de investigación por una presunta agresión sexual contra una niña de nueve años ocurrida en 2015 en Braunschweig, en Baja Sajonia.
Christian Brueckner proyecta publicar un libro
La entrevista con el citado medio inglés no es el único motivo por el que ha cobrado notoriedad en estos días. Información de The Sun indica que, en este momento, Brueckner planea lanzar un libro autobiográfico para defender su inocencia, lo que ha desatado una fuerte indignación pública.
Conviene recordar que, aunque en 2020 los fiscales alemanes lo identificaron como el principal sospechoso, no ha sido acusado ni formalmente imputado por la desaparición de Madeleine y sostiene su inocencia.
De acuerdo con el portal británico, el sospechoso de secuestrar a la menor también ve el libro como una vía de sustento económico, pues asegura que no ha logrado conseguir empleo desde que salió de prisión y vive de beneficios estatales.
Mientras tanto, las autoridades alemanas preparan un nuevo juicio para Brueckner por otros delitos sexuales, una medida que consideran clave para finalmente procesarlo por el secuestro de la menor.




