A cincuenta años del asesinato del excanciller chileno Orlando Letelier en Washington, Virgilio Paz Romero, uno de los sentenciados por el atentado, sigue bajo custodia de autoridades migratorias de Estados Unidos y podría enfrentar su deportación a un tercer país.
Paz, un ciudadano cubano que hoy supera los 70 años, permanece desde enero en el centro de detención migratoria Krome, en Miami. El gobierno estadounidense intenta ejecutar su expulsión después de que cumpliera una condena de siete años por su participación en el crimen, según The Washington Post.
El 21 de septiembre de 1976, Letelier falleció junto a la ciudadana estadounidense Ronni Moffitt cuando un explosivo colocado bajo el asiento del conductor de su vehículo detonó mientras circulaba por Sheridan Circle, en Washington.
Letelier se encontraba exiliado tras el golpe de Estado de 1973 y la posterior dictadura de Augusto Pinochet.
De acuerdo con una evaluación de la CIA realizada años después, el asesinato fue ordenado por Pinochet. Sin embargo, el dictador chileno jamás fue formalmente inculpado por las muertes.
Una investigación buscó determinar la responsabilidad de Pinochet
Nuevos documentos obtenidos mediante la Ley de Libertad de Información (FOIA) por el National Security Archive aportaron antecedentes sobre una pesquisa reactivada durante el gobierno de Bill Clinton.
En 1999, la entonces fiscal general de Estados Unidos, Janet Reno, autorizó una “investigación renovada” para determinar si había pruebas suficientes para establecer que otras personas, “incluyendo al general Augusto Pinochet”, habían participado en los homicidios.
Un equipo especial del FBI y del Departamento de Justicia viajó a Chile y examinó decenas de miles de páginas de documentos.
Además, recopiló testimonios bajo juramento de decenas de testigos en Chile y Estados Unidos, entre ellos senadores estadounidenses y el exsecretario de Estado Henry Kissinger.
Los resultados de esa investigación y las eventuales recomendaciones sobre una acusación contra Pinochet no se han hecho públicos.
Paz fue arrestado 15 años después del atentado
Virgilio Paz Romero logró permanecer prófugo durante 15 años, hasta que su fotografía apareció en 1991 en el programa de televisión estadounidense “America’s Most Wanted”.
Personas de un suburbio de Miami reconocieron la imagen y avisaron a las autoridades, indicando que Paz parecía ser Frank Baez, quien operaba un servicio de jardinería en la zona.
Fue detenido mientras conducía su camioneta hacia el trabajo y posteriormente se declaró culpable de un delito menor que asesinato. Fue sentenciado a 12 años y cumplió siete.
Tras salir de prisión, fue entregado a las autoridades migratorias y permaneció otros tres años detenido. En 2001, Estados Unidos lo liberó debido a que no mantenía relaciones diplomáticas con Cuba y no había una vía para concretar su deportación.
Ahora enfrenta una nueva deportación
Paz volvió a quedar bajo custodia migratoria estadounidense en enero, en el marco de la política de deportaciones impulsada por el gobierno de Donald Trump.
El cubano ha señalado durante años que no está dispuesto a regresar a Cuba, país que abandonó cuando era adolescente. En ese contexto, el gobierno estadounidense busca enviarlo a un tercer país.
El pasado 28 de agosto, el juez federal Darrin P. Gayles rechazó una solicitud de liberación presentada por Paz. Sus abogados argumentaron que no existía una posibilidad significativa de deportarlo en un futuro cercano debido a sus problemas médicos, cuya naturaleza no fue especificada en los documentos judiciales.
Sin embargo, el magistrado señaló que ICE estaba “buscando activamente” un tercer país que aceptara a Paz y que el Departamento de Estado mantenía negociaciones para concretar esa alternativa.
Gayles ordenó al gobierno deportarlo a un tercer país dentro de los 30 días posteriores a su resolución o liberarlo bajo las condiciones de supervisión correspondientes.




