Un niño dominicano de nueve años falleció tras precipitarse desde un edificio en Santiago. La Fiscalía Centro Norte y la PDI indagan el caso como un accidente y, hasta ahora, no hay indicios de participación de terceros.
El suceso ocurrió la tarde del pasado domingo, cuando el menor cayó desde el noveno piso de un edificio. Todo en la intersección de General Gana con San Diego, a pocos metros del barrio Franklin.
Según los primeros antecedentes entregados por Carabineros, el niño, de nacionalidad dominicana y con situación migratoria regular, estaba dentro del departamento junto a sus padres. En un momento, los adultos escucharon gritos desde afuera y, al salir a mirar, se dieron cuenta de lo que había pasado.
El capitán José Espinosa, de la Segunda Comisaría de Santiago, indicó que personal de Bomberos y del SAMU acudió al lugar. Ellos efectuaron maniobras de reanimación antes de trasladar al niño al Hospital San Borja.
“La familia se encontraba en el departamento, por versión de los padres. Estos señalan que el menor estaba en primera instancia al interior del domicilio. Ellos sienten, escuchan gritos al exterior y se percatan de lo ocurrido”, manifestó.
Todo indicaría una caída accidental
Aun con los esfuerzos médicos, el niño falleció en el recinto asistencial. La Fiscalía Centro Norte dispuso diligencias para la Brigada de Homicidios de la PDI, mientras Carabineros protegió el sitio del suceso y personal municipal colaboró con el procedimiento.
El fiscal Manuel Silva afirmó que, hasta ahora, los antecedentes señalan una caída accidental. Añadió que no hay elementos que permitan sostener una acción intencional del propio menor ni la intervención de terceras personas.
“Todo indica que sería un accidente. Obviamente está en investigación, se están realizando peritajes científicos y técnicos en el sitio del suceso, el departamento, para determinar de forma precisa la dinámica del hecho y sus circunstancias”, explicó.
La habitación contaba con malla
De acuerdo con la información recabada, el pequeño habría estado solo en su dormitorio cuando ocurrió el hecho.
Asimismo, se estableció que la ventana de dicha pieza tenía malla de seguridad. Sin embargo, tras lo sucedido se constató que esta se encontraba rota.

Cabe mencionar que en la habitación también habría habido una cama a la altura de la ventana por donde se precipitó el menor.
La PDI trabaja con su Laboratorio de Criminalística para establecer si la malla estaba así desde antes del hecho o si por otras razones no pudo contener al niño, desencadenándose el fatal suceso. Para ello, se revisan cámaras de seguridad para reconstruir con exactitud la dinámica de la situación.
El comisario Danilo Sepúlveda, de la Brigada de Homicidios Centro Norte, precisó que la víctima vivía con un grupo familiar de seis personas en el departamento ubicado en el noveno piso del edificio.
“Nos encontramos realizando diligencias junto al Laboratorio de Criminalística a fin de periciar la malla exterior que mantenía el dormitorio desde donde se precipita el niño y el levantamiento de cámaras de seguridad del edificio”, agregó.




