La Justicia argentina dispuso este miércoles detener el avance del proyecto petrolero británico-israelí ubicado al norte de las Malvinas.
En particular, un tribunal federal de la ciudad de Río Grande, en la provincia patagónica de Tierra del Fuego en Argentina, otorgó una medida cautelar solicitada por dos organizaciones argentinas ante el riesgo de daño ambiental del emprendimiento.
El dictamen al que accedió la agencia AFP apunta al proyecto petrolero Sea Lion de la británica Rockhopper y la israelí Navitas.
La resolución judicial se enmarca en la disputa entre ambos países por las islas, por las que combatieron en 1982 en una guerra que concluyó con la rendición de la dictadura argentina y un saldo de 649 argentinos y 255 británicos muertos.
El pronunciamiento de la semana pasada ordena que las empresas se abstengan de perforar el lecho marino, instalar infraestructura o poner en marcha la extracción de hidrocarburos.
“La abstención dispuesta se mantendrá hasta que se tramite ante la autoridad ambiental nacional competente el procedimiento de evaluación de impacto ambiental”, indica.
El Reino Unido no reconoce la validez de la justicia argentina sobre el archipiélago.
“El gobierno del Reino Unido y nuestra red diplomática respaldan plenamente a esas empresas y personas. Cuentan con todo nuestro apoyo”, señaló la Cancillería británica en un comunicado.
“Estas imputaciones contra empresas y personas son inaceptables y carecen de justificación legal”, agregaron.
🔴AHORA | Gobierno de Milei demandará a petrolera israelí Navitas por operar en Malvinas y "violar" ley argentina https://t.co/1j6iPt5EUu
— BioBioChile (@biobio) September 8, 2026
Londres concedió licencias de pesca y de exploración de hidrocarburos en el yacimiento Sea Lion, cuya fase de producción prevé iniciar en 2028, según informaron las compañías en diciembre.
La presentación judicial fue promovida por una asociación de abogados ambientalistas junto con excombatientes de la guerra de Malvinas.
El presidente argentino, Javier Milei, reavivó en las últimas semanas el reclamo de soberanía que Buenos Aires sostiene por la vía diplomática desde el fin de la guerra.
Ese renovado impulso fue estimulado por declaraciones de su aliado, el presidente estadounidense, Donald Trump, sobre una posible revisión de la neutralidad de Washington en el diferendo.
Recientemente ordenó reactivar la construcción de una base militar en Tierra del Fuego que había sido anunciada en 2022, sin avances significativos.
También anunció que enviará un proyecto de ley para endurecer las sanciones contra las empresas que impulsen proyectos hidrocarburíferos en Malvinas de forma unilateral.
Una resolución de 1965 de Naciones Unidas reconoce la controversia de soberanía entre ambos países y los insta a negociar, así como a evitar decisiones unilaterales sobre ese territorio.




