La reforma al sistema político alcanzó su fase clave en el Congreso. La iniciativa —promovida originalmente por el exministro del Interior, Álvaro Elizalde— apunta a disminuir la fragmentación partidaria y a fortalecer la gobernabilidad.
La propuesta ya fue aprobada en lo esencial por ambas cámaras, pero aún hay diferencias respecto de algunos artículos, especialmente en torno a las exigencias para crear y mantener partidos.
Las principales objeciones provienen de las colectividades más pequeñas.
La reforma al sistema político ingresa a su tramo final
El diputado de la Federación Regionalista Verde Social, Jaime Mulet, cuestionó las nuevas reglas y advirtió que “buscan, en definitiva, obstaculizar o dificultar la existencia de nuevos partidos, al exigir un mayor número de afiliaciones para iniciar y presencia en más regiones”.
Otro asunto por resolver es la nueva exigencia aplicada a las declaraciones de principios de los partidos.
La normativa plantea que las colectividades deberán condenar los regímenes totalitarios y el uso de la violencia como método de acción política, además de comprometerse con la probidad y la transparencia.
La disposición fue acordada en la comisión mixta y recibió apoyo transversal.
Desde Renovación Nacional, el diputado Diego Schalper defendió la norma y cuestionó los reparos del Partido Comunista: “Entiendo que al Partido Comunista le molesta que una de las indicaciones que se incorporó haría que en las declaraciones de principios de los partidos hubiese que tener una condena irrestricta a la violencia”, señaló.
El texto será revisado luego de su paso por la comisión mixta
En el Gobierno buscan que la reforma complete su tramitación, aunque el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García Ruminot, anticipó que la votación podría no concretarse esta semana, debido a una eventual revisión del texto despachado por la comisión mixta.
El secretario de Estado confirmó que el proyecto mantiene su urgencia y que esta puede ser renovada, pero recalcó que el factor clave será contar con los votos necesarios para aprobar el informe en la Sala.




