A poco más de un mes para que arranque el certamen, La Roja ya conoce a sus rivales para la fase inicial del que será el primer Mundial Sub 15 de la historia, un torneo que reunirá a las 191 federaciones miembro de la FIFA.
La competición se llevará a cabo entre el 24 y el 30 de octubre en Azerbaiyán y adoptará un formato totalmente distinto al de los campeonatos FIFA tradicionales. Los duelos serán de 8 contra 8, con dos tiempos de 20 minutos, y un programa que prevé cerca de 1.000 encuentros en apenas seis jornadas.
La envergadura del evento también se nota en su despliegue. En Bakú podrán jugarse hasta 20 partidos al mismo tiempo, y habrá recintos con capacidad para organizar hasta 10 compromisos en una sola fecha.
La Roja fue situada en el Grupo E, junto a España, Kuwait, Barbados, Congo y Tayikistán. El estreno será nada menos que ante el elenco europeo, uno de los primeros retos de una etapa inicial en la que los seis equipos se enfrentarán en un todos contra todos.
Sin embargo, la primera ronda será solo el punto de partida. Al concluir la liguilla, las selecciones se ordenarán según su ubicación y pasarán a una segunda fase frente a rivales de otros grupos que hayan terminado en la misma posición. Es decir, los líderes jugarán con otros líderes, los segundos con segundos, y así sucesivamente.
De este modo, todos los equipos tendrán actividad hasta el último día de competencia.
La FIFA concibió el certamen con una meta que va más allá del resultado. El torneo busca ofrecer una experiencia internacional a futbolistas que recién comienzan su camino competitivo y, a la vez, permitirles medirse con estilos de juego de distintas latitudes.
Los jugadores deberán haber nacido entre 2011 y 2012 y disputarán sus encuentros en campos de 68 por 47 metros, con porterías de tamaño reglamentario.
Una experiencia global para más de 3.000 jóvenes
La escala del campeonato también se evidencia en la cantidad de participantes. La FIFA prevé la presencia de más de 3.000 jóvenes, además de entrenadores y árbitros, en una cita que busca reunir representantes de prácticamente todo el mundo.
Para Arsène Wenger, director de la División de Desarrollo del Fútbol Mundial de la FIFA, el nuevo Mundial es una oportunidad para que los futbolistas jóvenes se familiaricen con entornos y culturas futbolísticas diversas.
El francés subraya que los jugadores deben aprovechar oportunidades para demostrar su valía en torneos internacionales.
Según Wenger, la idea es crear un marco en el que las nuevas generaciones puedan compararse con pares de otros países y ampliar su bagaje: afirmó que pueden brindar a los futbolistas la posibilidad de disputar partidos de relevancia, exponerlos a diferentes estilos y culturas de juego, y ayudarlos a aprender y desarrollarse mediante la competición.
Para Chile, el camino comenzará el 24 de octubre frente a España. Será el primer capítulo de una vivencia inédita para La Roja Sub 15 y, al mismo tiempo, para una competición que la FIFA estrena este año con un formato pensado para proyectar el fútbol juvenil a escala global.
Agenda de La Roja en el Mundial Sub 15
24 de octubre: Chile ante España
25 de octubre: Chile contra Kuwait
25 de octubre: Chile frente a Barbados
26 de octubre: Chile ante Congo
26 de octubre: Chile contra Tayikistán




