Natalia Álvarez Murillo, imputada por estafa reiterada tras supuestos servicios de banquetería inexistentes a cerca de 60 parejas, se presentó este martes ante el Juzgado de Garantía de Viña del Mar y fue enviada a prisión preventiva.
La cautelar se cumplirá en el Complejo Penitenciario de Valparaíso, confirmó su abogado, Pablo Ehrenberg, quien precisó que su defendida acudió pasado el mediodía para acatar lo resuelto por el tribunal.
Álvarez había quedado inicialmente en libertad tras pagar una caución de $5 millones, decisión que fue revocada luego de una apelación de los querellantes y del Ministerio Público. Posteriormente, la defensa recurrió a diversas instancias judiciales, incluida la Corte Suprema.
La defensa reafirma la inocencia de Álvarez
Consultado por la tardanza en su entrega, el abogado explicó que en las últimas semanas se interpusieron distintos recursos y que, agotadas todas las vías judiciales, su representada se puso a disposición.
“Al no existir ya ninguna instancia legal o judicial vigente en este país, era lógico y evidente que se presentaría ante los tribunales de justicia”, afirmó.
Sobre la estrategia, Ehrenberg indicó que Álvarez no aceptó un procedimiento abreviado, a diferencia del otro imputado, José Galarce, quien fue condenado mediante ese camino.
En esa línea, sostuvo que “calificar como estafa reiterada lo atribuido a mi defendida es adelantarse a los acontecimientos”, reivindicando la presunción de inocencia de la banquetera.
“Una cosa es estar formalizada y otra es ser culpable; toda persona es inocente mientras no exista una sentencia. Por lo mismo, a día de hoy, mi representada es inocente“, recalcó.
La defensa pone en duda las imputaciones de estafa
Asimismo, el abogado subrayó que hay contratos entre los afectados y la empresa Probarte, que —según manifestó— depende de Galarce y no de su defendida.
Detalló que algunos contratos establecían que, si los clientes desistían del matrimonio, podían perder parte de los anticipos; en virtud de ello, planteó que lo indagado corresponde a eventuales incumplimientos contractuales y no a una estafa.
El defensor se refirió a los matrimonios que finalmente no recibieron el servicio. Señaló que, de cuatro casos que conoce, en tres no se habría pagado la totalidad del precio pactado, mientras que en uno sí se habría cancelado el total.
“Y en ese supuesto, el responsable directo es Probarte. ¿Y Probarte de quién era? De don José Galarce, cónyuge de la coimputada en esta causa, quien aceptó sin inconvenientes el procedimiento abreviado por ser el que más le convenía”, aseveró.
Finalmente, Ehrenberg puso en tela de juicio que se configure el delito de estafa y remarcó que la empresa “no surgió de un día para otro“.
“Entonces, no es una firma que apareciera de un día para otro para engañar a la gente. Por tanto, desde mi perspectiva, el tipo penal se desmorona. Aquí estamos, a mi juicio, ante contratos de naturaleza civil, en los que una parte incumplió —en este caso, Probarte— y, en el resto, los supuestos afectados fueron quienes no cumplieron“, concluyó.
La nieta de “Don Carter” entre las afectadas
Cabe recordar que, según los antecedentes conocidos hasta ahora, en diciembre del año pasado se informó que Probarte Banquetería SpA también estuvo a cargo de la gala del Festival de Viña del Mar 2025.
Asimismo, en esa misma fecha el comediante chileno Juan Antonio Alcayaga Sasso, conocido como “Don Carter“, contó en sus redes sociales que su nieta figuró entre las personas engañadas por la banquetera.




