Este martes, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, volvió a cargar contra las casas de apuestas, luego de que los clubes brasileños salieran en su defensa.
Durante la Asamblea General de la ONU, Lula cuestionó las apuestas deportivas y afirmó que “Brasil no tolerará un modelo de negocio que convierte el vicio en ganancias, endeuda y arrasa con miles de familias”.
Hace unos días, los clubes del fútbol brasileño difundieron un comunicado en el que manifestaron su rechazo a esta persecución y advirtieron que una posible prohibición de las casas de apuestas pondría en peligro su futuro al quitarles su principal fuente de financiación.
“Si el mercado regulado desaparece, las apuestas no; lo que desaparece es el fútbol”, apuntó el comunicado.
Flamengo, Palmeiras, Corinthians, Botafogo, Fluminense, Cruzeiro y Santos figuran entre los que respaldaron mantener la regulación vigente.
En 2025, Flamengo cerró el mayor contrato de patrocinio en la historia del fútbol brasileño, por el que una casa de apuestas le paga 46 millones de dólares anuales.
El año pasado, en conjunto, estas compañías auspiciaron a 18 equipos brasileños de primera división, desembolsando en total 223 millones de dólares.
El pasado fin de semana, el mandatario Lula da Silva dijo que “el juego está diseñado para que sean ellos quienes ganen. Los equipos de fútbol no pueden querer que el pobre, que ya gasta dinero para ver el partido, pague autobús, pague metro, todavía tenga que jugar para complacer a los equipos”.
O FIM DO FUTEBOL BRASILEIRO
O futebol acompanha com atenção as discussões sobre o mercado de apostas no Brasil e reconhece os desafios que sua expansão traz. Os impactos sociais, especialmente sobre as pessoas mais vulneráveis, exigem atenção permanente do Poder Público, das… pic.twitter.com/sJ4CxqmEhO
— Flamengo (@Flamengo) September 17, 2026




