Este martes, el exparlamentario y abogado Gabriel Silber fue imputado formalmente por los delitos de soborno y lavado de activos, en el contexto de la llamada trama bielorrusa del caso Audio.
Luego de la audiencia, el tribunal dispuso para Silber arresto domiciliario total y arraigo nacional.
Según la acusación comunicada en la jornada, Silber, junto a sus entonces socios del estudio jurídico, Eduardo Lagos y Mario Vargas, habría recibido pagos del Consorcio Belaz Movitec SpA.
De acuerdo con la tesis del Ministerio Público, esos fondos se vincularían a gestiones orientadas a beneficiar al consorcio en el litigio que sostenía con Codelco ante la Corte Suprema.
En particular, la Fiscalía sostiene que una parte de los recursos se habría destinado a efectuar pagos para favorecer a la entonces ministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, con el propósito de que resolviera a favor de los recursos de Belaz Movitec y ejerciera influencia sobre otros integrantes del máximo tribunal.
La indagatoria indica que las resoluciones adoptadas terminaron favoreciendo al consorcio en su disputa con la estatal, que posteriormente tuvo que desembolsar $17 mil millones a Belaz Movitec.
Silber: “Una jornada sin sobresaltos”
Al llegar a la audiencia, el exdiputado afirmó que asume la formalización con calma y reiteró su disposición a colaborar con la investigación.
“Una jornada sin sobresaltos. No existen hechos relevantes ni nuevos que, a nuestro juicio, puedan sorprendernos. Por lo mismo, como lo hemos hecho desde el primer día, esperamos seguir colaborando con la justicia hasta el total esclarecimiento de lo ocurrido”, expresó Silber.
El exparlamentario añadió que, dada su posición dentro del caso, tiene limitaciones para entregar más antecedentes.
“Como comprenderán, justamente en esa responsabilidad de colaboración tengo muchas restricciones respecto a la información que puedo entregar”, señaló.
La llamada trama bielorrusa
La denominada trama bielorrusa surgió a partir del caso Audio y se centra en los vínculos entre la entonces ministra Vivanco, su pareja Gonzalo Migueles, abogados ligados a Belaz Movitec y otros participantes.
En noviembre de 2025 fueron formalizados Gonzalo Migueles, Eduardo Lagos y Mario Vargas, quienes quedaron en prisión preventiva, según los antecedentes de la causa. La investigación busca determinar la existencia de eventuales pagos y movimientos de dinero asociados a decisiones judiciales favorables al consorcio.
Con la formalización de Silber, se le notifican oficialmente los cargos por soborno y lavado de activos que la Fiscalía le atribuye dentro de esta arista de la investigación.




