La rendimiento discreto de Uruguay en el último Mundial dejó bajo escrutinio la labor de Marcelo Bielsa. La Celeste, que llegaba como posible revelación del torneo, quedó eliminada tras acumular dos empates y una derrota.
En medio de las críticas, Ricardo Gareca habló del proceso que lidera el rosarino y dejó una reflexión que subraya la necesidad de que los técnicos con más trayectoria sepan ajustarse a una nueva generación de futbolistas.
“El tiempo avanza y nos vamos haciendo mayores. Algunos dicen que cualquier tiempo pasado fue mejor; yo no pienso así”, sostuvo el ‘Tigre’ en diálogo con Olé, poniendo el acento en la importancia de aggiornarse y dejar de lado ciertas fórmulas del ayer.
“Con el paso del tiempo, en el trabajo y en el resto, la idea es actualizarse y soltar el pasado. Si no lo hacés, nosotros, los entrenadores de mayor edad y con tantos años de carrera, debemos estar a la altura de nuestros hijos, por ejemplo. Tenemos que entenderlos y adaptarnos a la época; de lo contrario, es muy difícil”, añadió.
Aunque evitó emitir conclusiones tajantes sobre el ciclo en Uruguay del DT de La Roja en el Mundial 2010, Gareca admitió que el fútbol actual plantea desafíos distintos y que las nuevas generaciones manejan códigos y herramientas que los entrenadores deben asimilar.
“No digo que Bielsa se haya quedado en eso, porque uno puede seguir los pormenores, pero hay que analizar qué pasó. Y Bielsa es un tipo especial, diferente… no me animaría a juzgar lo ocurrido en Montevideo; escuché, como todos, un poco de todo. Pero supongo que todo lo que estoy diciendo, Bielsa lo sabe”, expresó.
En esa línea, el exseleccionador nacional remarcó el impacto de las nuevas tecnologías y las redes sociales en la relación entre futbolistas y técnicos.
“Hoy es una realidad que los chicos están con los celulares, con las redes y con todo eso. Tenemos que asumir que esto sucede”, indicó.
Para Gareca, el reto no pasa por pretender que los jóvenes se comporten como las generaciones anteriores, sino porque quienes conducen sepan interpretar el contexto vigente.
“Hacerlos retroceder al pasado por nuestras costumbres, creo que no. Eso sería pedirles que se adapten a lo nuestro de hace 40 años; somos nosotros quienes debemos amoldarnos a esta época. Las personas mayores tienen que adaptarse”, sentenció.




