Desde esta semana, el Ejecutivo iniciará un chequeo de las autoridades regionales, labor que liderará el Ministerio del Interior, con foco en delegados y seremis.
El procedimiento se hará en conjunto con los ministros sectoriales y los subsecretarios, encargados de examinar a las autoridades de sus carteras, verificando que reúnan los requisitos para el cargo y que su rendimiento corresponda a las responsabilidades asignadas.
La iniciativa pretende contener la serie de renuncias y destituciones ocurridas desde el inicio del gobierno: cerca de 40 seremis han abandonado sus puestos, junto a un delegado provincial, panorama que inquieta al oficialismo.
Los episodios más recientes son los del seremi de Energía de Coquimbo, Fabián Páez, removido tras dudas sobre su título profesional, y el del seremi de Vivienda de Antofagasta, Jorge Olivares, cuya desvinculación se asoció a “graves falencias” en su gestión.
El vicepresidente Claudio Alvarado sostuvo esta jornada que los ajustes obedecen a un proceso habitual de evaluación de autoridades, ya sea por razones personales o por un desempeño considerado insuficiente.
En esa línea, la secretaria general de Renovación Nacional (RN), Katherine Martorell, apoyó la revisión.
“Las autoridades de exclusiva confianza designadas por el Presidente de la República están bajo evaluación constante. Por ello, aplicar esto a los seremis en las regiones es plenamente correcto”, dijo.
El escrutinio se extenderá igualmente a los delegados presidenciales. Aunque en ese estamento no se han producido salidas, algunas autoridades regionales han sido cuestionadas por su desempeño, en especial por la forma en que han enfrentado diversas crisis.
El diputado de la UDI, Jaime Coloma, valoró la medida. “Introducir ajustes ahora me parece del todo pertinente. Debemos remar en la misma dirección, una de excelencia, para que esto se traduzca en un muy buen gobierno para todos los chilenos”, afirmó.
Desde el Partido Nacional Libertario, la diputada Paulina Muñoz criticó que la revisión llegue con retraso. Sostuvo que el impacto en las regiones ya ocurrió, si bien expresó su expectativa de que un eventual recambio se materialice con celeridad.
“Confío en que ahora se considere lo que el Gobierno planteó: el mérito, y, para estos puestos, al menos una preparación básica. Son cargos políticos. Espero que al corregir el rumbo la situación mejore”, comentó.
Concluido este examen, el Gobierno alista ajustes para corregir las falencias que se identifiquen y determinar posibles reemplazos en los equipos regionales.




