El martes pasado se realizó un nuevo encuentro de la coalición Escudo de las Américas, en el que se confirmó que países como Perú y Chile pasaron a integrarse plenamente.
Esta alianza fue creada en marzo por la administración del presidente de EEUU, Donald Trump, con la finalidad de reforzar vínculos entre países del continente enfocados en la seguridad y la lucha contra los cárteles del narcotráfico. Hasta ayer, Chile participaba como observador.
La cita concluyó con la suscripción de una declaración conjunta, refrendada por 15 países, que contiene compromisos concretos orientados a la seguridad regional, el intercambio comercial y la protección de la soberanía regional.
En primer lugar, señalaron: “Proteger nuestras economías reforzando la cooperación económica; explorando mecanismos de control de inversiones; y asegurando las cadenas de suministro de minerales críticos mediante fuentes de abastecimiento diversificadas y fiables; así como promoviendo regulaciones para proveedores de confianza en infraestructura digital, aplicadas sin discriminación”.
Tras ello propusieron: “Proteger la gobernanza democrática ante las redes narcoterroristas armadas, lo que implica coordinar sanciones, designaciones y medidas financieras contra terroristas y delincuentes; ampliar la participación civil en la aplicación de la ley; y brindar asistencia humanitaria y de comunicación para resguardar la voluntad popular”.
En otro apartado plantean: “Defender y promover el respeto mutuo por la soberanía nacional y la autodeterminación de cada nación a través de foros multilaterales para coordinar e impulsar metas y propuestas comunes, como catalizar acciones coercitivas internacionales contra el crimen organizado transnacional o promover reformas necesarias en los organismos multilaterales”.
En esta línea, el grupo precisa que alcanzar los tres objetivos dependerá de que los países ejecuten acciones como “fortalecer la cooperación mediante un mayor intercambio de inteligencia, facilitar el acceso, cuando proceda, a tecnologías y capacidades de seguridad, impulsar la formación y el desarrollo profesional de los recursos humanos y ampliar el intercambio de buenas prácticas”.
Los compromisos también abarcan materias como “cooperación en inversiones y economía, y robustecer la consulta y la coordinación de posturas comunes sobre asuntos de interés compartido en foros regionales y multilaterales”.
ÚLTIMA HORA: El Sec. Marco Rubio y Stephen Miller acaban de CONVOCAR el Escudo de las Américas en las Naciones Unidas pic.twitter.com/DCDucaKIFc
— Javi🇨🇺 (@JaviXCubaLibre) September 22, 2026
¿A qué se sumó Chile en el Escudo de las Américas?
De acuerdo con la Cancillería, el Escudo opera para Chile como un “marco de coordinación voluntaria”. Cada Estado mantiene sus obligaciones legales tanto nacionales como internacionales, y la adhesión busca complementar el denominado Compromiso de Santiago, impulsado previamente por La Moneda para enfrentar el crimen organizado en Sudamérica.
En lo práctico, el Ejecutivo definió cuatro ámbitos: intercambio de información sobre organizaciones criminales; uso de sistemas de análisis inteligente de datos; capacitación para Carabineros y la PDI; y un refuerzo de la coordinación fronteriza, especialmente con Argentina, Bolivia y Perú.
El énfasis recae en bandas que operan en varios países. Entre ellas se mencionan el Tren de Aragua, la Mara Salvatrucha (MS-13), los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, el Clan del Golfo, el Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho.
Hasta ahora no se ha comunicado un compromiso de Chile para desplegar tropas en el exterior ni autorizar el ingreso de fuerzas extranjeras para ejecutar operaciones militares en su territorio.
Tampoco se han divulgado de forma pública posibles costos vinculados a la adhesión, plazos específicos de implementación o nuevas exigencias presupuestarias.




