Predominan la frustración, los cuestionamientos severos y la idea de culpas compartidas. Al menos esa es la lectura en el oficialismo tras quedar rechazada por un voto en la Cámara de Diputadas y Diputados la reforma migratoria impulsada por el Gobierno, con la que se pretendía extender el tiempo de detención de extranjeros en situación irregular que tienen orden de expulsión administrativa. Se necesitaban 89 respaldos, pero el Ejecutivo consiguió únicamente 88.
La diputada del Partido Republicano, Paz Charpentier, expresó su pesar por el resultado de la votación en la Cámara y atribuyó responsabilidades a la oposición. Afirmó que insistirán en concretar las órdenes de expulsión de extranjeros que ingresaron de manera ilegal.
Sostuvo que Chile debe retomar el control de la política migratoria y materializar las expulsiones.
Agregó que por ello insistirán en dotar a la autoridad del tiempo y las herramientas para ejecutar dichas medidas, porque su objetivo es poner fin a la inmigración ilegal.
En esa línea, cuestionó que a su juicio la izquierda optara por mantener las órdenes de expulsión solo en el papel, motivo por el cual habrían votado en contra del proyecto.
No obstante, más que una victoria de la oposición, fue un traspié del oficialismo. Así lo señaló la diputada UDI Flor Weisse, quien lamentó la falta de coordinación de tiempos entre la Cámara de Diputados y el Ministerio Secretaría General de la Presidencia.
Según explicó, no se tomó en cuenta que varios parlamentarios de derecha tenían licencia médica y otros acompañaban al presidente José Antonio Kast en su gira por Estados Unidos.
Comentó que existían votos comprometidos e incluso algunos diputados lo habían hecho público, pero finalmente no cumplieron.
Apuntó que hubo una falla allí, pero más allá de lo que haga la oposición, a su juicio el Gobierno debe cumplir un rol clave garantizando los votos de los suyos y no dar por descontado el apoyo opositor, ya que no es la primera vez que sucede. Por eso, dijo, debieron priorizar asegurar los respaldos propios.
En cuanto a los apoyos que la derecha no recibió de parlamentarios oficialistas de la región del Bío Bío, el equipo de la diputada del Partido Cristiano de Chile, Francesca Muñoz, comunicó que está con licencia médica, razón por la cual no participó en la votación. Asimismo, desde el equipo de la diputada Marlén Pérez se indicó que cuenta con un permiso médico por su estado de salud.
No obstante, diversos legisladores oficialistas consultados por Radio Bío Bío señalaron como responsable al Ministerio encabezado por José García Ruminot por la falta de coordinación y el conteo de respaldos. Sostuvieron que en materias como esta el Gobierno no debe confiar en votos de la oposición y estiman que deben asumirse responsabilidades en dicha cartera.




