Coincidiendo con el debut del Presidente José Antonio Kast ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), el Gobierno confirmó formalmente la incorporación de Chile al llamado “Escudo de las Américas” para combatir el crimen organizado, dejando atrás su estatus de observador, lo que provocó cuestionamientos desde la oposición.
Transcurrieron seis meses antes de que el mandatario oficializara la participación de Chile en esta alianza multinacional de cooperación en seguridad y defensa promovida por la actual administración de Estados Unidos. El anuncio se realizó en Nueva York, tras una reunión con los países miembros de la iniciativa y con la presencia de su principal promotor, el presidente Donald Trump.
La plataforma corresponde a un esquema voluntario de coordinación entre gobiernos del continente para enfrentar el crimen organizado transnacional.
De acuerdo con la Cancillería, la adhesión facilitará el intercambio de información, el acceso a plataformas de análisis de datos, la capacitación de Carabineros y la PDI, y un mayor trabajo conjunto en las fronteras con Argentina, Bolivia y Perú.
El plan contempla, entre otros, a grupos como el Tren de Aragua y a los cárteles mexicanos Jalisco Nueva Generación y de Sinaloa.
El Ejecutivo enfatizó que no se trata de un tratado ni supone compromisos de intervención militar, y que cada país actuará conforme a sus normativas y obligaciones internacionales vigentes.
Kast remarcó además que no se proyectan operaciones castrenses contra el crimen organizado o el terrorismo, sino mecanismos de coordinación de datos y seguimiento de bandas.
También subrayó que la soberanía nacional será resguardada en todo momento.
En la cita, Trump relevó tanto el componente económico como el de seguridad de la alianza y exhortó a que los recursos naturales del continente beneficien a las naciones americanas.
El mandatario estadounidense afirmó que los recursos de las Américas deben estar al servicio de los americanos, agregando que Estados Unidos busca avanzar hacia ese objetivo y fortalecer a todos los países de la región.
También tomó la palabra el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien destacó la necesidad de incorporar más miembros a este esquema de cooperación, sosteniendo que solo una coordinación entre Estados permitirá enfrentar la articulación entre criminales y terroristas.
A su juicio, la organización abre la posibilidad de actuar de forma conjunta en ámbitos económicos y diplomáticos, proyectando una voz común.
En Chile, no obstante, el anuncio provocó reparos desde sectores opositores.
Legisladores adelantaron que solicitarán explicaciones al canciller Francisco Pérez Mackenna, expresando dudas sobre los alcances de la adhesión y si correspondía una participación previa del Congreso.
En esa línea, el senador Iván Flores (DC) advirtió que la determinación podría incidir en la posición internacional del país.
Señaló su inquietud por el rumbo que tomará el tema, indicando que, tras desmarcarse de una organización que mantenía cierta autonomía frente a las grandes potencias, ahora Chile se alinea con Estados Unidos, planteando qué reacción tendrá China.
El discurso de Kast ante la Asamblea General de la ONU
El anuncio llegó pocas horas después de la primera intervención de Kast ante la Asamblea General de la ONU.
En 18 minutos, el Presidente expuso los ejes centrales de su administración en el plano internacional y abrió con un mensaje político, asegurando que, tras años de estancamiento, Chile “está de vuelta”.
Además, repasó sus primeros seis meses de gestión, cuestionó el periodo previo a su llegada al poder y vinculó el estallido social de 2019 con el deterioro de la seguridad, la inversión y el empleo.
En ese contexto, el Jefe de Estado afirmó que en medio año “se está ordenando la casa” y que Chile hoy es “más seguro, más competitivo y menos burocrático”.
El momento más álgido de su discurso, sin embargo, estuvo dirigido a la propia ONU.
Kast sostuvo que la organización “no ha estado a la altura de los desafíos actuales” y propuso tres medidas: priorizar recursos donde “hay vidas en juego”, suspender agendas consideradas no prioritarias y reformar el Consejo de Seguridad para restituir la autoridad de sus decisiones.
Sus palabras también tuvieron eco en Chile. El diputado Raúl Leiva (PS) criticó el tono usado por el mandatario ante la Asamblea, señalando que no conoce a chilenos que hablen mal del país en el exterior.
Añadió que no había visto a un Presidente de la República referirse negativamente a Chile fuera del país, advirtiendo que ello espanta la inversión y deja en mal pie a quien lo expresa.
La agenda internacional de Kast continuó con una recepción ofrecida por Donald Trump a los jefes de Estado presentes en la Asamblea General.
Para este miércoles, el Presidente tiene previsto un encuentro con el secretario general de la ONU, António Guterres, reuniones con inversionistas estadounidenses y una actividad vinculada al Compromiso de Santiago.




