Trinidad Steinert trae nuevas ideas en materia de seguridad. La exministra, apartada del Gobierno de José Antonio Kast después de 69 días y criticada entonces por la ausencia de un plan claro para el sector, difundió su primer documento como investigadora de un centro de estudios. Es un estudio sobre el caso Ronald Ojeda con medidas para enfrentar al crimen organizado de carácter transnacional.
Mientras busca cerrar su etapa en el Ejecutivo, queda para ella una conversación pendiente: la comisión de la Cámara que indaga su gestión la ha citado cuatro veces y aún no logra oírla.
Trinidad Steinert difunde su primer estudio como investigadora en Seguridad
La publicación se titula Extradición y soberanía. Es un informe de 11 páginas enfocado en el caso Ronald Ojeda y se difundió este miércoles 23 de septiembre por AthenaLab, centro dedicado a seguridad, defensa y relaciones internacionales, presidido por el empresario Nicolás Ibáñez.
Steinert aparece como única autora y la institución la presenta como investigadora en Seguridad Pública. Su arribo a AthenaLab fue el 1 de septiembre, y colabora a media jornada en propuestas para fortalecer la persecución del crimen organizado.
A partir del secuestro y asesinato del exmilitar venezolano en Santiago, Steinert examina las extradiciones de dos imputados que se encontraban en Estados Unidos y Colombia. Sostiene que traerlos ante tribunales chilenos permite perseguir un delito cometido aquí y reafirmar la soberanía del país frente a organizaciones que operan a través de las fronteras.
En sus conclusiones, la exministra va más allá de las extradiciones. Propone instaurar protocolos especiales de protección para refugiados amenazados desde el exterior, mejorar el intercambio de información entre la PDI, Carabineros y los sistemas de alerta internacionales, y seguir modernizando la legislación para repatriar a Chile a imputados que huyen a otros países.
Asimismo, postula que la investigación debe alcanzar a quienes ordenaron el crimen, evitando convertir la causa en un instrumento de disputa política y sin abandonar esa búsqueda por razones diplomáticas.
Serie de ausencias ante la comisión
Durante su corto paso por el Ministerio de Seguridad Pública, Steinert enfrentó críticas por no haber presentado una estrategia formal y nítida para el área. Ella dijo entonces que no esperaba que se le exigiera un plan “estructurado, concreto”; más tarde aseguró que sí existía y que estaba siendo formalizado por escrito.
El 19 de mayo dejó el gabinete, en el primer ajuste ministerial de Kast.
Su gestión todavía es objeto de revisión por parte de una comisión investigadora de la Cámara. Los diputados, ya impacientes, buscan consultarle, entre otros puntos, por sus solicitudes de información a la PDI, decisiones sobre el alto mando policial y eventuales temas de probidad.
Steinert ha presentado excusas para no asistir en cuatro oportunidades, la última el 21 de septiembre. La comisión resolvió volver a citarla y pedirle que sea ella quien proponga una fecha para concurrir. Hasta ahora no ha comprometido día, aseguran fuentes de este medio.
No es la primera ocasión en que su actividad en AthenaLab se cruza con esas citaciones. El 9 de septiembre participó en un encuentro del centro de estudios, del que salió sorteando a la prensa, dos días después de ausentarse por tercera vez de la comisión. Ahora dejó por escrito sus ideas sobre una causa de alto interés público.




