Este miércoles, la Fiscalía Militar de Israel imputó a dos palestinos procedentes del norte de Cisjordania por, entre otros delitos, haber planeado en 2024 un intento de asesinato contra el ministro de Seguridad Nacional, el nacionalista Itamar Ben Gvir.
“La investigación determinó que, en 2024, (…) uno de los terroristas planteó llevar a cabo un ‘ataque con señuelo’: aguardar a que el ministro llegara al sitio para después matarlo”, afirman la Policía y el Shin Bet (servicio de inteligencia interior israelí) en un comunicado conjunto.
El comunicado agrega que el imputado después sugirió “emplear un dron cargado de explosivos para consumar el asesinato, e incluso trató de comprar piezas de dron en China para ese propósito”.
Asimismo, los dos individuos, presuntamente integrantes de una “célula” asentada en Nablus (norte de Cisjordania), enfrentan cargos por tramar atentados, hacerse de un gran número de armas ilegales y practicar con fuego real, además de reclutar “operativos terroristas”.
De acuerdo con las fuerzas de seguridad, los atentados que supuestamente planeaban incluían el uso de “vehículos y drones cargados de explosivos”, además del secuestro de soldados israelíes.
La Fiscalía Militar presentó el escrito acusatorio este miércoles, una vez que la unidad antiterrorista de la Policía israelí y el Shin Bet concluyeron la recolección de pruebas, y ordenó que permanezcan bajo detención hasta que finalice el proceso judicial.
זו כבר הפעם ה- 11 שמנסים לחסל אותי, והקדוש ברוך הוא מצילני מידם!
יש לי מסר לכל אותם אויבים: זה לא ירתיע אותי ולא יפחיד אותי. אמשיך להוביל מדיניות קשה בבתי הסוהר, אמשיך להוביל את מדיניות הריסת הבנייה הבלתי חוקית בנגב, ואמשיך לוודא שחוק עונש המוות שהעברנו מופעל ומיושם.
הם חוששים… pic.twitter.com/ZltvkzPc1p
— איתמר בן גביר (@itamarbengvir) September 23, 2026
“Tengo un mensaje para todos esos enemigos: no me va a disuadir ni a intimidar”, afirmó Ben Gvir, en declaraciones difundidas en los canales de su partido, Otzma Yehudit (Poder Judío).
Ben Gvir encabeza el impulso de la ley de pena capital que la Knéset (el Parlamento israelí) aprobó en marzo de este año.
Esta normativa dispone que los condenados por actos letales de terrorismo y juzgados por un tribunal militar (lo que excluye a los israelíes y afecta solo a la población palestina) recibirán por defecto la pena de muerte, salvo que el tribunal aprecie circunstancias especiales que respalden la cadena perpetua.




