Donald Trump dio la bienvenida a Xi Jinping en la Casa Blanca. Es la primera vez en una década que el dirigente chino viaja a Estados Unidos, en un contexto particularmente sensible para ambas potencias, marcadas por desacuerdos geopolíticos y comerciales.
Aun así, al comparecer ante la prensa, ambos optaron por un discurso conciliador.
Declaraciones de Trump y Xi
“Desde mi primera elección, en 2016, el presidente Xi y yo hemos forjado una amistad verdaderamente extraordinaria, construida sobre el respeto mutuo y los intereses vitales de nuestros pueblos”, señaló Trump durante la ceremonia de bienvenida al líder chino y a su esposa, Peng Liyuan.
El líder republicano destacó que Xi se convirtió en el primer jefe de Estado chino en realizar dos visitas oficiales a Washington, tras la de 2015, cuando gobernaba Barack Obama.
Trump además instó a estrechar los lazos bilaterales y recordó que, según sus palabras, fueron “aliados” durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Estados Unidos apoyó a las fuerzas chinas frente a la ocupación japonesa.
“Así como nuestros pueblos trabajaron juntos para ganar aquella guerra, el presidente Xi y yo seguiremos trabajando juntos para forjar un futuro mejor para nuestras dos naciones. Gracias una vez más por realizar esta visita histórica y bienvenidos a los Estados Unidos de América”, expresó.
JUST IN – President Trump hails 'truly great friendship' with Chinese leader Xi pic.twitter.com/eemRMAyHVY
— Insider Paper (@TheInsiderPaper) September 24, 2026
Por su parte, Xi Jinping señaló: “China y los Estados Unidos no deben cruzar la línea del conflicto y la confrontación. Hay que fortalecer la comunicación y cooperar con sinceridad”.
“No tenemos que evitar hablar de competencia, pero esta debe ser sana y mantenerse dentro de límites razonables. Debe tratarse de una carrera para ponernos al nivel del otro, no de una lucha en la que uno gana y el otro pierde”, sostuvo el líder chino, quien añadió que los intereses de ambos “están profundamente entrelazados y existe un amplio margen” para colaborar.
Xi pidió a las Fuerzas Armadas de ambos países “mantener un diálogo regular y mejorar los mecanismos de comunicación y prevención de crisis”, y recalcó que es posible evitar la llamada trampa de Tucídides, una hipótesis popular para explicar la rivalidad geopolítica entre China y Estados Unidos, que plantea una tendencia a la guerra cuando una potencia establecida percibe amenazado su liderazgo por otra en ascenso.
“Puede que la cooperación entre China y Estados Unidos no resuelva todos los problemas del mundo, pero sin ella sería difícil solucionar muchos de los desafíos globales. China mantiene sus puertas abiertas de par en par y acoge a las empresas estadounidenses que deseen invertir y hacer negocios allí. Esperamos que las empresas chinas reciban un trato justo aquí, en Estados Unidos”, dijo Xi, quien llegó acompañado de representantes de firmas como BYD, Xiaomi o Alibaba.
Xi Jinping:
I'm very glad to pay a state visit to your beautiful country, the United States of America.
On behalf of the 1.4 billion and more Chinese people, I wish to begin by extending sincere greetings to the American people and warm congratulations on the 250th anniversary… pic.twitter.com/y2GQTx5own
— Clash Report (@clashreport) September 24, 2026




