El Gobierno dio a conocer un ambicioso plan para robustecer la presencia militar en la zona austral, que incluye la construcción de nuevas bases, una profunda actualización de capacidades aéreas, terrestres y navales, y mayores recursos para potenciar la proyección hacia la Antártica. Todo esto mientras el sector Defensa quedará al margen del ajuste presupuestario del 3% dispuesto por la administración de José Antonio Kast.
Los anuncios se realizaron este jueves en Punta Arenas por el ministro de Defensa, Fernando Barros, quien detalló una batería de medidas orientadas a aumentar la presencia militar permanente en Magallanes y a modernizar material estratégico que, en algunos casos, suma varias décadas en servicio.
Uno de los ejes principales es la próxima construcción de nuevas bases militares en la zona austral, con las que Defensa busca ampliar su presencia permanente y fortalecer su capacidad de respuesta en áreas que hoy no cuentan con cobertura.
De acuerdo con la información de la cartera, estas instalaciones permitirían mantener “de forma permanente un contingente mayor al actual”. No obstante, aún no se han dado a conocer las ubicaciones, el número de bases, los montos de inversión ni los plazos para su ejecución. Los antecedentes adicionales de Defensa precisan que su construcción sigue en fase de estudio.
Extensa actualización de capacidades militares
El plan incluye además una renovación amplia de las capacidades militares desplegadas en el extremo sur del país, con iniciativas que van desde aviones de combate y transporte estratégico hasta helicópteros, blindados y nuevas tecnologías para operaciones terrestres.
En el ámbito aéreo, Defensa inició formalmente el proceso para reemplazar los aviones de combate F-5, que cumplen 50 años de servicio. Aunque las aeronaves siguen operativas, se acercan al fin de su vida útil, por lo que la Fuerza Aérea comenzará estudios formales para definir qué modelo asumirá esa capacidad en las próximas décadas.
Por ahora no hay una aeronave seleccionada. Según indicó Barros, se evaluarán las distintas alternativas disponibles en el mercado y será el proceso de selección el que defina técnicamente cuál resulta más conveniente para el país.
A esto se suma la renovación de los helicópteros Bell UH-1H, iniciativa que —a diferencia del reemplazo de los F-5— ya cuenta con aprobación y financiamiento. Defensa también informó que en breve iniciará el proyecto para modernizar la capacidad de transporte aéreo estratégico hoy soportada por los C-130 Hércules.
Durante 2027, además, se incorporarán nuevas capacidades de patrulla aérea de largo alcance para la Armada, con el fin de reforzar la vigilancia de los espacios marítimos australes.
Leopard 1 y tecnologías de nueva generación
La modernización alcanzará igualmente a las capacidades terrestres. El Gobierno autorizó mejoras para los tanques Leopard 1 desplegados en la zona austral, con el objetivo de extender su vida operacional mientras el Ejército analiza una renovación más amplia de sus medios.
Este proceso deberá considerar las lecciones de los conflictos actuales e integrar sistemas no tripulados, guerra electrónica, comunicaciones seguras, protección de fuerzas y nuevas capacidades de observación y respuesta.
La minuta de Defensa precisa que la actualización de los Leopard contempla mejoras en sus sistemas y en la capacidad de tiro, además de la participación de FAMAE y la cooperación con compañías internacionales especializadas.
En el ámbito naval, la cartera gestionará financiamiento para mejorar la infraestructura portuaria de Punta Arenas, con el propósito de reforzar las capacidades de la Armada en el Estrecho de Magallanes y los mares australes, además de consolidar a la ciudad como plataforma logística para la proyección hacia la Antártica.
El paquete incluye también optimizar las condiciones operacionales de la pista Teniente Marsh para intentar extender en cerca de dos meses la temporada de vuelos hacia la Antártica, fortalecer la infraestructura de la Base Presidente Eduardo Frei Montalva, continuar las mejoras del muelle de Bahía Fildes y aumentar la vigilancia aérea y los patrullajes marítimos en la zona.
Defensa queda exenta del recorte del 3%
Esta amplia cartera de proyectos irá de la mano de una decisión presupuestaria relevante. Barros confirmó que Defensa quedó fuera del ajuste del 3% aplicado por el Gobierno, aludiendo a que una rebaja adicional podría afectar capacidades directamente vinculadas con la seguridad y la soberanía del país.
Según informó el Ministerio, durante 2026 la inversión destinada a capacidades estratégicas será cercana al doble de la registrada el año anterior.
Defensa añadió que, por primera vez desde la entrada en vigor de la Ley de Financiamiento de las Capacidades Estratégicas, el Estado realizará íntegramente el aporte requerido para este propósito.
El Ministerio enmarca este proceso de modernización en una planificación de largo plazo, con un horizonte que llega hasta 2043.
“No estamos tomando decisiones para los próximos meses. Estamos tomando decisiones para las próximas décadas”, sostuvo Barros, quien situó el fortalecimiento de las capacidades en Magallanes dentro de una estrategia para aumentar la presencia del Estado, mejorar la vigilancia y reforzar la proyección antártica de Chile.




