El Gobierno de Javier Milei, en Argentina, comunicó que evalúa someter al Reino Unido a un arbitraje internacional con el fin de detener la explotación petrolera en Malvinas. Para ello invoca el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
En un comunicado de la Cancillería de ese país, se denunciaron presuntos vuelos no autorizados de la compañía británica Thales UK Limited entre las islas y la ciudad chilena de Punta Arenas.
Argentina proyecta iniciar un arbitraje con Reino Unido por acciones en Malvinas
“Ante lo que califican como accionar ilegítimo del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte en las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y en los espacios marítimos aledaños, el Presidente de la Nación ordenó a la Cancillería y a los equipos legales del Gobierno que pongan en marcha el procedimiento de arbitraje contemplado en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar”, indicaron
“El objetivo es frenar la explotación considerada ilegítima de los recursos hidrocarburíferos en la Cuenca Malvinas Norte, a través del proyecto denominado “Sea Lion”, y evitar la adopción de cualquier otra medida que pueda agravar la situación, en particular la entrega de nuevos permisos para explotar recursos naturales ubicados en la Plataforma Continental Argentina”, añadieron.
En relación con los vuelos, precisaron: “A partir de haberse detectado operaciones realizadas por la empresa THALES UK LIMITED en la ruta aérea Islas Malvinas–Punta Arenas, mediante una aeronave con matrícula del Reino Unido y sin autorización de las autoridades argentinas, el Presidente de la Nación dispuso que los equipos de gobierno inicien de manera urgente los procedimientos sancionatorios y las denuncias penales correspondientes, así como las gestiones diplomáticas pertinentes”.
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) September 28, 2026
La medida divulgada este lunes se suma a una serie de sanciones y denuncias impulsadas por el Gobierno de Milei contra petroleras que operan en Malvinas bajo licencias concedidas por el Gobierno isleño que Argentina considera ilegales.
Durante el último mes, la Cancillería argentina remitió alrededor de 200 notas de advertencia a empresas e inversores de 30 países, abrió unos 60 procedimientos administrativos y presentó ante tribunales argentinos al menos tres denuncias penales contra diez compañías petroleras —de capitales británicos, israelíes y canadienses— y sus directivos.
Las denuncias alcanzan a la petrolera israelí Navitas, que encabeza el proyecto offshore Sea Lion, a 220 kilómetros al norte de Malvinas, con la meta de comenzar a extraer crudo a partir de 2028.
El miércoles pasado, Milei instó en la ONU al Reino Unido a “reanudar las negociaciones para hallar una solución pacífica a la disputa de soberanía” de las islas y advirtió que habrá consecuencias para las empresas que exploten recursos naturales en esa zona del Atlántico Sur sin la autorización de su Gobierno.
Horas más tarde, el Reino Unido respondió en un comunicado que los esfuerzos por frenar el desarrollo petrolero en las islas son “un intento totalmente inaceptable de ejercer jurisdicción extraterritorial y carecen por completo de justificación en el derecho internacional” y remarcó que “se mantiene firme en su apoyo al derecho de los habitantes de las Islas Malvinas a la libre determinación”.




