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Alvarado respalda a Pérez tras la interpelación y frena la presión oficialista por un cambio de gabinete

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Alberto González, Gonzalo OlguínPeriodista de Prensa en BioBioChile

El Gobierno se alineó en defensa del canciller Francisco Pérez tras su inédita interpelación en la Cámara de Diputadas y Diputados, mientras en La Moneda también debieron responder a críticas surgidas desde el propio oficialismo por la conducción política y los llamados a una “cirugía mayor” del gabinete.

Fue el ministro del Interior y vocero de Gobierno, Claudio Alvarado, quien respaldó al titular de Relaciones Exteriores luego de la instancia fiscalizadora, que tuvo entre sus ejes la política exterior de la administración de José Antonio Kast y la incorporación de Chile al llamado Escudo de las Américas.

Alvarado señaló que, a través del ministro Pérez Mackenna, el Gobierno dio respuesta a las inquietudes del Parlamento en el marco de su rol fiscalizador y que el canciller contestó cada una de las preguntas.

El jefe de gabinete fue más allá y resaltó cómo el canciller encaró el cuestionario, asegurando que respondió “con seriedad, responsabilidad, profundidad, firmeza, altura y con un profundo sentido de Estado”.

Alvarado enfrenta presión por un cambio de gabinete

No obstante, la interpelación encontró al Ejecutivo en medio de otro frente político. En los últimos días se intensificaron los cuestionamientos desde sectores del propio oficialismo a la conducción de La Moneda, con voces que incluso han propuesto realizar cambios de calado en el equipo ministerial.

La controversia cobró fuerza luego de que la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), sostuviera que se requiere una “cirugía mayor” en el gabinete y advirtiera de un “déficit político” en el Ejecutivo. Sus palabras, además, detonaron una disputa entre Renovación Nacional y Republicanos, luego de que parlamentarios de esta última colectividad objetaran que las diferencias con el Gobierno se ventilen públicamente.

Consultado precisamente por estas críticas y por las posturas dentro del oficialismo respecto de la necesidad de modificar el gabinete, Alvarado evitó entrar en confrontaciones y recordó que la última palabra es del mandatario.

Sostuvo que es legítimo que quienes ejercen cargos públicos y actúan en el Parlamento expresen sus opiniones, pero enfatizó que quien decide y conduce la acción del Gobierno es el Presidente de la República, afirmó.

Así, La Moneda intentó cerrar filas en dos frentes: respaldó el desempeño del canciller Pérez Mackenna ante la ofensiva fiscalizadora de la oposición y, simultáneamente, evitó alimentar el debate sobre un eventual ajuste ministerial, dejando cualquier decisión sobre la composición del gabinete en el presidente Kast.