Irán advirtió este martes que no dará marcha atrás hasta expulsar a Estados Unidos de Medio Oriente, y agregó que sostendrá la presión con el fin de alcanzar una “disuasión permanente” que evite nuevos ataques contra su territorio.
En diálogo con la agencia Tasnim, el portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, el general de brigada Hosein Mohebi, señaló que la postura de Irán frente a las fuerzas militares extranjeras es inequívoca, subrayando que Teherán “no permitirá que los agresores permanezcan en la región”.
“No vamos a desistir hasta sacar a EEUU de la región, hacer rendir cuentas al agresor y consolidar una disuasión duradera”, afirmó, agregando que Irán pretende asegurar que nadie se atreva a atacar al país.
En esa línea, el general Mohebi destacó que Irán “debe inculcar en sus adversarios” la certeza de que cualquier agresión contra el país acarreará “un alto precio” y que la otra parte tendrá que asumir “sus considerables costes”.
A la vez, señaló que los navíos de guerra de Estados Unidos se han alejado de la entrada del estrecho de Ormuz y del golfo Pérsico.
Mohebi sostuvo que, antes de los ataques combinados de EEUU e Israel del 28 de febrero, operaban entre 30 y 40 buques de guerra estadounidenses en el golfo Pérsico, y aseguró que en la actualidad no queda “ni un solo buque estadounidense”.
El vocero afirmó que los barcos de EEUU se encuentran ahora a no menos de 500 kilómetros de la entrada de Ormuz y del golfo Pérsico, por lo que consideró que las amenazas actuales de Washington buscan presentar como victoria lo que calificó de “derrota evidente”.
Cabe recordar que el presidente de EEUU, Donald Trump, ha insistido recientemente en que las fuerzas norteamericanas mantienen el control de Ormuz. Incluso, el lunes aseguró que por esa estratégica vía marítima se están extrayendo “cantidades enormes” de petróleo.
En tanto, el mandatario republicano rechazó el sábado un plan de siete días propuesto por Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, que establece siete condiciones, entre ellas el cese de las hostilidades en todas las fronteras de la región, el levantamiento del cerco naval y de las sanciones al petróleo iraní, además de la liberación de fondos congelados de Teherán.
Aun así, el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, se reunió la noche del lunes en Nueva York con mediadores cataríes con el objetivo de “allanar el camino para el cumplimiento de las condiciones” de Teherán. Tras el encuentro, señaló que su país espera la respuesta de Washington.




