No existiría tal pacto. Desde el Socialismo Democrático desmintieron haber negociado con el gobierno para apoyar la reforma migratoria a cambio de permitir la caída de la reforma constitucional de seguridad.
La controversia se generó tras el traspié del Ejecutivo en la Cámara de Diputadas y Diputados, donde la reforma constitucional que buscaba ampliar los plazos de detención de personas con órdenes de expulsión administrativa se quedó a un voto del quórum exigido. Tras la votación, desde el Ejecutivo se admitió que algunos respaldos previstos no estuvieron disponibles, entre ellos los de parlamentarios del Socialismo Democrático.
En ese marco circularon versiones sobre posibles acercamientos entre el Ejecutivo y sectores del Socialismo Democrático para asegurar los votos de la reforma migratoria, hipótesis que ahora es desmentida por ese bloque.
Socialismo Democrático descarta acuerdo con el gobierno
El senador Juan Luis Castro (PS) fue categórico: “Quiero dejar establecido que el Socialismo Democrático no ha suscrito ningún acuerdo con el Ejecutivo que suponga canjear la caída de la reforma constitucional de seguridad por entregar votos para reactivar la reforma constitucional de expulsión administrativa de migrantes”, señaló.
A lo anterior, agregó: “Haber llegado al punto de un retiro virtual de la reforma de seguridad obedece al fracaso de la iniciativa enviada hace siete semanas al Congreso por el ministro Arrau, la que claramente no tenía posibilidades de prosperar”.
“Quiero ser enfático en este punto para descartar toda tratativa, eventual o no, que pudiera darse en algún espacio de conversación, pero que no ha ocurrido. No ha sucedido, y por lo tanto el retiro de esa reforma es, a mi juicio, un acto forzado por las circunstancias y por la falta de respaldo político en la votación del Senado”, reiteró.
En la misma línea, la presidenta de la colectividad socialista, la senadora Paulina Vodanovic, también cuestionó la reforma de seguridad, a la que calificó como un “espanto jurídico”.
“Nadie, ningún académico en Chile respaldó ese proyecto; hubo rechazo transversal, desde el Partido Nacional Libertario hasta el Partido Comunista. Por lo tanto, si el gobierno no reconoce que presentó un mal proyecto y lo retira, es problema del gobierno. Nosotros vamos a seguir trabajando igual, pero quiero insistir: este tema no se resuelve con más Estados de Excepción Constitucional ni otorgando más facultades, sino con voluntad política”, sostuvo.




