Luego de la denuncia de Argentina por vuelos presuntamente no autorizados entre las Islas Malvinas y Punta Arenas, autoridades locales y regionales de Chile respaldaron el tradicional intercambio comercial entre ambos territorios.
Cabe recordar que el Gobierno de Javier Milei acusó a la empresa británica Thales UK Limited de operar una ruta sin el aval de las autoridades argentinas. Incluso, frente a ello, anunció sanciones, denuncias penales y gestiones diplomáticas.
La acusación surgió justo cuando se busca profundizar la conexión comercial entre Punta Arenas y las Malvinas, y después de que el ministro de Defensa, Fernando Barros, defendiera que la comunidad de Magallanes pueda sostener vínculos comerciales con el archipiélago.
La respuesta llegó de inmediato del canciller argentino, Pablo Quirno, quien señaló que la única directriz válida en política exterior es la expuesta por el presidente José Antonio Kast.
Ahora, una delegación comercial integrada por cerca de 40 empresarios y funcionarios de las islas arribó a Punta Arenas para ampliar el intercambio con compañías de Magallanes, mientras se evalúa una conexión marítima directa.
Autoridades locales rechazan la queja argentina
En esa línea, la postura trasandina provocó un amplio y transversal rechazo entre autoridades locales. El senador Karim Bianchi calificó como “una patudez” la queja que, a su juicio, busca inmiscuirse en políticas comerciales que no le competen, derivando en un bloqueo para la zona austral.
“Me parece de una patudez y de una intromisión lo que está haciendo Argentina respecto del comercio entre la región de Magallanes y las Islas Malvinas o Falklands, algo que no puede permitirse. Hay que separar dos aspectos: Chile mantiene una posición histórica sobre las Malvinas y esa definición se ha sostenido; pero una controversia de soberanía entre Argentina y Reino Unido no debe transformarse en un bloqueo económico para Magallanes”, enfatizó.
Una visión similar tiene el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich. El jefe comunal reprochó a Argentina que cuestione la actividad comercial de Punta Arenas, pero no haga lo propio con Montevideo, en Uruguay, cuando ocurre algo equivalente.
“Hoy las islas comercian con Montevideo, en Uruguay, un país que es parte del Mercosur y que ha adherido a todas las declaraciones que se han hecho. ¿Por qué Montevideo sí y nuestra ciudad, eventualmente, no?“, apuntó.
Consultado el subsecretario de Defensa, Rodrigo Álvarez, se limitó a señalar que la postura de Chile se canaliza a través de la Cancillería y que también quedó nítida con las últimas declaraciones del ministro de Defensa.
Este episodio tiene lugar cuando las relaciones entre Argentina y Chile atraviesan un momento de tensión por asuntos vinculados al extremo austral, especialmente tras la controversia sobre la soberanía del Estrecho de Magallanes.




