Mundo

hrs

Venezuela: cae el respaldo a Delcy Rodríguez y a Trump; casi 80% dice estar decepcionado de EE.UU.

La información es de:
logo Jean Valencia
Jean Valencia, Deutsche WellePeriodista de Prensa en BioBioChile

Del 21 al 24 de septiembre, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, se desplazó a Nueva York en un avión proporcionado por Estados Unidos (EEUU) para asistir a la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, reunirse con organismos multilaterales y sostener un encuentro con Donald Trump.

En paralelo a que Rodríguez buscaba afianzar su legitimidad política internacional y, con el apoyo de Washington, reinsertar su administración en los circuitos económicos y financieros globales, en Venezuela continuó en aumento el malestar ciudadano y actualmente se intensifican las protestas en contra de su interinato.

De acuerdo con datos del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS), entre el 22 y el 24 de septiembre se registraron 56 protestas que se extendieron a 17 estados del país. Gran parte de la conflictividad en esas jornadas estuvo vinculada a la crisis del sistema eléctrico: se reportaron concentraciones, cacerolazos, barricadas, quema de cauchos y bloqueos de calles y carreteras, en medio de interrupciones del servicio que en algunas zonas llegaron hasta 16 horas.

Estas movilizaciones recientes no son hechos aislados, como evidencian los acumulados del OVCS en lo que va de año, sino que se insertan en un clima más amplio de insatisfacción ciudadana ante las precarias condiciones de vida que persisten en el país.

Este descontento se ha visto agravado por el incumplimiento de las altas expectativas de cambio que se generaron entre los venezolanos tras la salida de Nicolás Maduro en enero pasado.

Las protestas se triplican respecto de 2025

Durante los primeros ocho meses de 2026, el OVCS contabilizó 4.656 protestas en Venezuela, casi el triple de las 1.561 registradas en el mismo período de 2025.

El incremento de la conflictividad incluyó tanto las exigencias relacionadas con derechos civiles y políticos (DCP), que alcanzaron 2.092 acciones (44,9%), como aquellas vinculadas a derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (DESCA), que sumaron 2.564 (55,1%).

Para el Observatorio, esta distribución relativamente equilibrada entre ambos tipos de reclamos confirma el carácter multidimensional de la conflictividad venezolana, en la que las restricciones al ejercicio de los derechos civiles y políticos y la persistencia de graves vulneraciones a los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales se retroalimentan y consolidan la protesta ciudadana como la principal herramienta de los venezolanos para exigir sus derechos y participar en los asuntos públicos.

Casi ocho de cada diez venezolanos desaprueban la forma de gobernar de Delcy Rodríguez

Este empeoramiento del clima social tiene un impacto directo y acelerado en el desgaste del capital político del interinato.

Según la serie mensual de Latam Pulse (AtlasIntel/Bloomberg), la aprobación a la forma en que Delcy Rodríguez está conduciendo el gobierno de Venezuela cayó del 37% en febrero de 2026 a apenas 24,6% en agosto de 2026. Es decir, solo dos de cada diez venezolanos avalan su manera de gobernar.

Del mismo modo, aumentó en este periodo la evaluación negativa sobre el interinato. Entre febrero y agosto de 2026, la percepción de que el gobierno de Delcy Rodríguez es “malo o muy malo” subió de 33,5% a 57,9%. Apenas alrededor de 2 de cada 10 venezolanos lo consideran bueno o muy bueno.

Esta erosión también es señalada por otras encuestadoras como Meganálisis. Según su estudio de abril de 2026, la gestión de Delcy Rodríguez ya exhibía niveles de desaprobación superiores al 93% en áreas críticas del Estado: 95,33% en economía (empleo, salarios e inflación), 94,61% en servicios públicos (electricidad, agua y transporte) y 93,81% en democracia y ejercicio de libertades.

La tendencia se afianzó en los meses siguientes. De acuerdo con el sondeo de agosto de 2026, un 93,2% de los encuestados aseguró que su situación económica y calidad de vida no habían mejorado en lo absoluto durante su gestión.

El malestar alcanza a Trump y a los acuerdos económicos

El creciente descontento no se limita al interinato de Rodríguez. A medida que los venezolanos perciben que la administración Trump desempeña un papel clave en la continuidad del actual ecosistema de poder, en la orientación de los acuerdos económicos y en la postergación indefinida de los tiempos de la transición, la valoración de la política estadounidense por parte de los venezolanos comienza también a asociarse con los resultados de la gestión del interinato.

Según AtlasIntel, entre febrero y agosto de 2026 la imagen positiva de Donald Trump entre los venezolanos pasó del 53% al 30%, una caída de 23 puntos porcentuales, mientras su imagen negativa subió hasta el 45%.

El nuevo acuerdo petrolero tampoco concita apoyo mayoritario. De acuerdo con AtlasIntel, en agosto solo el 35,4% de los consultados se manifestó a favor del convenio. Más de la mitad (50,2%) opina que el pacto favorecería más a Estados Unidos que a Venezuela y un porcentaje muy similar (51%) considera que Venezuela está cediendo demasiado a cambio de escasos beneficios.

Aún más relevante es que el 53% percibe que el acuerdo compromete la soberanía nacional, mientras que el 55% sostiene que el interinato de Delcy Rodríguez no tiene legitimidad para negociar a largo plazo los recursos naturales del país.

Por su parte, el sondeo de Meganálisis de julio de 2026 señala que el 77,5% de los venezolanos se siente “decepcionado” por el respaldo que la administración Trump sigue otorgando a Delcy Rodríguez y a otros miembros del chavismo. Este malestar se relaciona con los resultados del estudio de agosto, según el cual un 88,4% de la población considera “muy urgente” que el chavismo deje el poder.

Lo más preocupante de este escenario de protestas y descontento es que estas demandas sociales y políticas encuentran escasas vías efectivas para ser canalizadas: un interinato con muy poca capacidad para atender los reclamos ciudadanos y una transición electoral que, casi nueve meses después de la salida de Nicolás Maduro, sigue sin fecha definida.