El exministro de Justicia Luis Cordero aportó ante la Fiscalía y la PDI diversos antecedentes sobre presiones y gestiones que habría recibido durante su paso por la cartera con el propósito de incidir en nombramientos judiciales.
Entre los episodios que detalló mencionó la intervención de la exministra de la Corte Suprema Ángela Vivanco, una gestión de la senadora Loreto Carvajal y la advertencia de su antecesora, Marcela Ríos, sobre posibles amenazas de acusación constitucional.
Esos antecedentes provienen de la declaración que Cordero rindió como testigo el pasado 31 de julio ante la Fiscalía Regional de Valparaíso, en el marco de la investigación sobre nombramientos judiciales.
Precisamente este miércoles, el exsecretario de Estado lanzó una alerta pública respecto al panorama que enfrenta actualmente la justicia chilena.
“Estamos ante lo que, a mi juicio, constituye la mayor crisis que ha vivido el Poder Judicial”, y vinculó ese diagnóstico, entre otras causas, con las pesquisas abiertas a raíz del caso Audios, incluyendo las indagaciones sobre nombramientos judiciales y los eventuales hechos de corrupción asociados a sentencias.
Cordero informó sobre presiones para condicionar nombramientos en la judicatura
En el ejercicio del cargo, Luis Cordero procuró dejar en claro desde el inicio que no aceptaría recomendaciones sobre aspirantes a cargos judiciales. Al menos eso consignó en su declaración ante la Fiscalía.
No obstante, relató que la entonces ministra de la Corte Suprema Ángela Vivanco se contactó con él para cuestionar la eventual incorporación de Jessica González al máximo tribunal.
Según su testimonio, divulgado por La Tercera, Vivanco le dijo que González no era una candidata adecuada por su carácter. Cordero aseguró que desestimó ese argumento y que el Ejecutivo mantuvo la nominación porque “no había antecedentes objetivos para vetarla”.
La exministra Ángela Vivanco fue quien me llamó para decir que, por su carácter, no era una candidata adecuada; lo planteó de manera elegante y cordial, con respeto. No me propuso otro nombre. Esto ocurrió poco después de mi arribo. En ese momento era la vocera de la Corte Suprema y le advertí que el Ejecutivo decidiría por los méritos y no por recomendaciones o juicios sobre el carácter formulados por terceros, declaró Cordero.
Jessica González terminó asumiendo como ministra de la Corte Suprema en octubre de 2024.
La gestión de Loreto Carvajal en favor de una notaría
Cordero también narró un episodio con la senadora Loreto Carvajal (PPD). Según su declaración, poco después de asumir como ministro la parlamentaria lo abordó para comentar que César Maturana postulara a una notaría en Coyhaique y que, junto a su esposa embarazada, buscaba allí desarrollar su proyecto de vida.
Cordero respondió que esa circunstancia no podía servir como criterio para designar a un funcionario público y, más tarde, calificó la solicitud como “totalmente impropio”.
Agregó que, tiempo después, se enteró de que Maturana era yerno del entonces ministro de la Corte Suprema, Diego Simpertigue.
La advertencia de su antecesora, Marcela Ríos
Otro de los relatos de Cordero se vincula con su antecesora en Justicia, Marcela Ríos, y el proceso para nombrar al conservador de Bienes Raíces de Viña del Mar. El exministro señaló que, al asumir el cargo, Ríos le advirtió sobre las intensas presiones que había recibido durante ese proceso.
De acuerdo con el testimonio publicado por La Tercera, la exministra le contó que algunas personas se le habían acercado para decirle que si no efectuaba ciertos nombramientos, sería objeto de una acusación constitucional.
Ante esa advertencia, Cordero afirmó que optó por distanciarse de cualquier gestión relacionada con los candidatos Luis Fischer y Carlos Swett. Fischer fue finalmente designado, explicó el exministro, porque encabezaba la terna y obtuvo la mayor puntuación.
Un proceso endogámico y poco competitivo
Más allá de casos puntuales, Cordero cuestionó el funcionamiento general del sistema de nombramientos de notarios y conservadores. En su declaración sostuvo que existen estructuras que conocen en detalle cómo se elaboran las ternas, lo que, en su opinión, puede favorecer “un proceso endogámico o poco competitivo”.
El exministro añadió que durante su gestión aceptó la recepción de antecedentes objetivos sobre potenciales candidatos —como investigaciones administrativas o litigios—, pero rechazó abrir espacios para recomendaciones personales o de corte político.
A la vez, dijo que el expresidente Gabriel Boric fijó criterios claros: “que el procedimiento de nombramientos fuese técnico, pero que a él le interesaba, pensando en la Corte Suprema, tratar de llegar a paridad de género dado los nombramientos que el Ejecutivo tenía pendiente. Esos fueron los criterios que estableció el presidente”.
El testimonio se conoce en un momento en que diversas investigaciones derivadas del caso Audios ponen en entredicho el funcionamiento del sistema judicial, un escenario que el propio Cordero calificó este miércoles como la crisis más grave que ha enfrentado el Poder Judicial en sus dos siglos de historia.




