El exministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Antonio Ulloa, habló sobre su vínculo con la exministra de la Corte Suprema Ángela Vivanco y con su expareja, Gonzalo Migueles, en declaraciones entregadas a la Fiscalía dentro de la indagación por presuntos delitos de corrupción en el Poder Judicial. En ese marco, Ulloa sostuvo que Migueles «se benefició de la posición que tenía doña Ángela«.
Según la información publicada por La Tercera, Ulloa ha comparecido en al menos seis ocasiones ante la fiscal regional de Valparaíso, Claudia Perivancich, siempre en calidad de imputado y acompañado por sus abogados defensores.
En ese contexto, el medio difundió sus declaraciones del 13, 23 y 31 de julio, donde el exmagistrado abordó, entre otros temas, sus relaciones con abogados y otras personas implicadas en la investigación, además de aspectos vinculados a sus gastos, inhabilidades y causas judiciales.
Ulloa asegura que Migueles «se aprovechó» de la situación de Vivanco
En una de sus manifestaciones, Ulloa se refirió especialmente a su relación con Gonzalo Migueles, indicando que lo conoció por medio de Ángela Vivanco.
«Mi vínculo con Migueles fue únicamente instrumental o circunstancial respecto de doña Ángela Vivanco. Lo conocí a través de ella y cualquier trato que tuve con él fue por medio de ella; aunque era una persona agradable y simpática, nunca compartimos encuentros a solas, mi relación siempre fue con doña Ángela y con él», declaró, según La Tercera.
El exministro también fue interrogado sobre la contratación de Migueles en el Conservador de Puente Alto, a cargo de Sergio Yáber. Ulloa indicó que en ese momento desconocía si Vivanco había pedido a Yáber que contratara a su pareja y afirmó que, a su juicio, Migueles no encajaba en el perfil de las parejas anteriores de la ministra.
«En ese período no había motivos para sospechar de actos ilícitos por parte de Migueles, ya que era la pareja de una ministra muy reconocida y ella normalmente había tenido parejas abogados, por lo que Migueles no tenía el perfil de sus antiguas parejas. Migueles era muy simpático, servicial y sumiso con Ángela, pero entiendo que Sergio sentía cierto temor reverencial y no es sencillo trabajar con la pareja de una ministra de la Corte Suprema», señaló.
En esa misma comparecencia añadió: «Con el tiempo me he percatado de que Gonzalo Migueles se aprovechó de la posición que tenía doña Ángela«.
Asimismo, sobre lo anterior, puntualizó que «no sé si ella tenía conocimiento de lo que hacía su pareja. Si Ángela o Gonzalo conversaron con Sergio sobre la contratación de Gonzalo, me habría parecido de muy mal gusto que una ministra de Corte Suprema participara en una conversación de ese tipo«.
Resultaba complicado estar enfrentado con Vivanco
Ulloa afirmó que, más adelante, Yáber le relató que había designado a Migueles como jefe de recursos humanos y que en un comienzo estaba conforme con su labor. Sin embargo, de acuerdo con el relato del exmagistrado, luego habría empezado a acumular atrasos e incluso ausentarse.
Tras la remoción de Vivanco, Ulloa dijo que le planteó a Yáber que ya no tenía la obligación de mantener a Migueles en el cargo.
«Le dije que lo despidiera porque ya no iba a tener ninguna obligación con Ángela, con la que ya no iba a haber un temor reverencial. Como amigo de Sergio puedo señalar que él le tenía temor reverencial a Ángela, como yo lo tenía también, de hecho, yo participaba en sus charlas para no tener problemas con ella, era complicado estar mal con Vivanco«, sostuvo.
Sus conexiones con abogados
En sus manifestaciones, Ulloa también se refirió a sus relaciones con diversos abogados relacionados con la investigación, entre ellos Luis Hermosilla, Mario Vargas, Samuel Donoso y Gabriel Zaliasnik.
En cuanto a sus inhabilidades, explicó que, tras el denominado caso Audio, comenzó a declarar impedimentos vinculados a abogados con los que tenía cercanía, aunque aclaró que las causales de inhabilidad corresponden a las partes en los procesos y no necesariamente a sus representantes.
También describió sus relaciones personales con algunos de ellos. Sobre Mario Vargas, indicó que lo conoció cuando este ejercía como defensor penal público y que jamás pensó que pudiera estar involucrado en conductas ilícitas.
Según su testimonio, la relación entre ambos era estrecha: Vargas incluso iba a ser el padrino del matrimonio de Ulloa en 2023, aunque finalmente aquello no se concretó.
Celebración tras su designación
En otra de sus comparecencias, Ulloa fue consultado por la celebración que realizó luego de ser nombrado ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago.
Según detalló, a la actividad asistieron, entre otros, Ángela Vivanco, Gonzalo Migueles, Mario Vargas, Samuel Donoso, Sergio Yáber, Verónica Sabaj y otros miembros del Poder Judicial.
Ulloa explicó que algunos de los abogados invitados habían intervenido en gestiones relacionadas con su postulación al tribunal de alzada de la capital.
En particular, afirmó que Vargas lo apoyó durante el trámite de nombramiento y que también recibió recomendaciones de Hermosilla, Donoso, Zaliasnik y Sabaj para postular a la Corte de Santiago o a la de San Miguel.
Además, fue consultado sobre las razones que, a su juicio, podían explicar el interés de algunos en que ingresara a la Corte de Santiago.
«No pienso que Hermosilla tuviera otro interés distinto al ideológico, la postura política del gobierno, lo cual no es extraño porque todos los gobiernos designan ministros afines políticamente. Hernán Larraín dijo que los jueces eran mayormente de izquierda, la tendencia política influye mucho», declaró.
Finalmente, Ulloa también fue interrogado por transferencias de dinero que recibió, entre ellas algunas provenientes de Sergio Yáber. Según explicó, el conservador de Puente Alto se ofreció a ayudarlo mensualmente con $1 millón para gastos relacionados con su hija.
Además, afirmó que recibió depósitos del notario Francisco Leiva debido a deudas que ambos mantenían por gastos personales.




