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Londres llamó a la embajadora argentina y condenó reciente acción sobre las Malvinas

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Escrito por:César Vega Martínez

El Reino Unido puso de manifiesto su enfado frente a la reciente arremetida de Argentina por Malvinas, en relación con la intención de sancionar la actividad petrolera en las islas y solicitar un arbitraje internacional.

En un comunicado, Uma Kumaran, ministra del Departamento de Relaciones Exteriores para los Territorios de Ultramar, afirmó que el asunto ya está repercutiendo en las relaciones bilaterales entre ambas naciones.

Añadió que habían manifestado su descontento a la embajadora argentina en Londres, Mariana Plaza, quien fue citada para tratar el tema, según detalló Clarín.

“La determinación de Argentina de iniciar un arbitraje contra el Reino Unido bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR) representa un intento más por minar los derechos y los medios de subsistencia de los residentes de las Islas Malvinas”, señaló Kumaran.

“Los isleños han escogido su porvenir de manera libre y democrática, y poseen el pleno derecho a explotar y gestionar sus recursos naturales sin intimidación, coacción ni injerencias externas. Las actividades relacionadas con hidrocarburos en la plataforma continental de las Islas Malvinas se regulan conforme a la normativa de las islas y se desarrollan en plena conformidad con el derecho internacional, incluida la CONVEMAR”, agregó.

“Esta semana hemos dejado patente a la embajadora argentina en el Reino Unido que las acciones destinadas a frenar la actividad económica legítima en las Islas Malvinas no son conductas internacionales responsables; son maniobras deliberadas para debilitar la prosperidad y la seguridad económica de una comunidad que se gobierna a sí misma. Ese comportamiento genera dudas sobre la confiabilidad de Argentina como socio del Reino Unido”, concluyó.

Cabe señalar que el martes pasado el gobierno argentino anunció que solicitará un arbitraje internacional para suspender la actividad de las empresas petroleras en las islas.

La medida vino acompañada de un ultimátum de dos semanas que esa administración impuso al Reino Unido para que paralice sus operaciones en la zona, a fin de evitar sanciones adicionales.

Además, desde ese país han prestado atención a la proyectada ruta comercial que conectaría las Malvinas con Punta Arenas, cuya puesta en marcha está prevista para noviembre próximo.