El dueño del yate británico Firebird, retenido en agosto en Puerto Natales, negó que la embarcación haya realizado actividades turísticas de forma ilícita en Chile y cuestionó que continúe bajo custodia a casi dos meses del operativo.
Andrey Yakunin declaró que la nave se destina únicamente a uso privado y que su defensa presentó la documentación correspondiente para acreditar esa situación ante las autoridades chilenas.
“Quiero ser absolutamente claro: Firebird es un yate con bandera británica, que enarbola la Red Ensign, registrado como embarcación privada”, dijo, rechazando de manera “categórica” que haya desarrollado operaciones comerciales en el país.
Su versión contradice lo informado en agosto por las autoridades. Tras un operativo conjunto de la Armada, Aduanas y la PDI, se sostuvo que la embarcación habría prestado servicios turísticos remunerados mientras estaba amparada por el régimen de admisión temporal.
La inspección se realizó en el Canal Señoret, frente a Puerto Natales. En ese momento, Aduanas afirmó que el yate estaba utilizando de forma irregular ese régimen, que permite el ingreso temporal de embarcaciones extranjeras sin que estas realicen actividades comerciales.
Asimismo, la PDI determinó que un ciudadano italiano y otro británico realizaban tareas remuneradas a bordo pese a estar en Chile en calidad de turistas, por lo que ambos fueron denunciados ante el Servicio Nacional de Migraciones.
Defensa cuestiona incautación de yate británico
La representación legal de Yakunin, encabezada por el estudio Cariola Díez Pérez-Cotapos, puso en duda que existan antecedentes suficientes para justificar la medida de retención.
“Hemos entregado toda la documentación para demostrar que la embarcación ha sido utilizada exclusivamente para fines privados. Los antecedentes que se nos han proporcionado hasta ahora no sustentan la acusación de uso comercial ni justifican mantener una medida de esta magnitud”, planteó el abogado Jorge Boldt.
Yakunin y su equipo también informaron que se reunieron con el Servicio Nacional de Aduanas en Valparaíso, encuentro solicitado a través de la Ley del Lobby, con el propósito de aportar antecedentes sobre el caso.
Según el propietario, la incautación ocurrió mientras Firebird se preparaba para una temporada de navegación por la Patagonia, Georgia del Sur y la Antártica.
Yakunin advirtió además que este episodio podría influir en la decisión de otros dueños de yates extranjeros que emplean a Chile como punto de partida para travesías hacia la Antártica.
“Chile tiene una oportunidad extraordinaria como puerta de entrada a la Antártica y a algunos de los lugares más remotos y fascinantes del planeta”, afirmó, subrayando la necesidad de “certeza jurídica y reglas claras”.
Firebird es un velero Oyster de 27 metros con pabellón británico que, según su propietario, ha servido para expediciones privadas a Groenlandia, Svalbard, la Patagonia y la Antártica.




