La familia de Renee Good, ciudadana estadounidense que falleció el pasado mes de enero en Minesota a manos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante la campaña migratoria ordenada por el presidente Donald Trump en el estado, presentó este jueves una demanda contra el Gobierno federal por homicidio y uso excesivo de la fuerza.
El hermano de Good, Brent Ganger, interpuso dos demandas, una de ellas de casi 150 páginas, en representación de Renee y de su esposa Rebeca Good.
Desarrollo del caso de Renee Good en EEUU
En la primera demanda, presentada contra Estados Unidos, se sostiene que la muerte de Renee Good fue «ilícita» y se le atribuyen además «agresión, detención ilegal, imposición intencional de daño emocional y negligencia», solicitando que el proceso sea conocido por un juez y no por un jurado.
La segunda acción legal nombra a Jonathan Ross, el agente del ICE que disparó; a Tom Homan, considerado el ‘zar de la frontera’ de la Casa Blanca; a Stephen Miller, asesor de Trump acusado de diseñar sus políticas antiinmigración; y a la entonces secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kristi Noem.
El documento judicial apunta que Ross disparó en tres ocasiones contra Good cuando ella intentaba retirarse lentamente en su vehículo y que posteriormente se le negó atención médica tras recibir los impactos.
La demanda denuncia prácticas de discriminación y perfilamiento racial, y acusa a los agentes federales de un uso excesivo y letal de la fuerza, además de efectuar detenciones ilegales sin sospecha razonable durante la Operación Metro Surge, una iniciativa ordenada por la Casa Blanca pese a la oposición de autoridades locales y estatales.
BREAKING: The family of Renee Good, a mother who was fatally shot by an ICE agent in Minneapolis, is suing the Trump administration. pic.twitter.com/Lw1LpmA4yK
— Sky News (@SkyNews) October 1, 2026
Asimismo, acusan a la Administración Trump de perseguir e intimidar, y de detener y forzar enfrentamientos con vecinos, observadores legales y periodistas que grababan o alertaban sobre la presencia de ICE.
En un comunicado reproducido por organizaciones y medios, el hermano de la víctima exigió rendición de cuentas y afirmó que la muerte de su hermana no representa los valores de Estados Unidos.
Good, de 37 años, falleció el pasado 7 de enero en Mineápolis tras recibir tres disparos por parte de un agente de ICE mientras protestaba contra la presencia del cuerpo en la ciudad.
Su muerte desató una ola de protestas contra la actuación de los agentes migratorios que también resultó en la muerte de Alex Pretti, otro estadounidense de 37 años, quien fue abatido en la misma ciudad tras recibir varios disparos de otros oficiales mientras protestaba contra su presencia.



