La Asociación de Trabajadores del Servicio de Reinserción Social Juvenil tildó de injusto el despido de cuatro de sus asociadas, quienes fueron señaladas como responsables de la crisis del Centro de Internación (CIP) de Coronel, región del Bío Bío.
El gremio afirmó que las funcionarias no recibieron respuesta tras plantear medidas para recuperar el control del establecimiento.
Este jueves tomó posesión en el Centro de Internación de Coronel el equipo designado para enfrentar la grave crisis de seguridad y violencia en el establecimiento para jóvenes infractores de ley. El conjunto está encabezado por Jessica Ponce, exdirectora regional del Sename en O’Higgins.
El seremi de Justicia, Robert Contreras, entregó la información tras acompañar al personal hasta su nuevo lugar de trabajo, destacando la expertise en resinserción social de la nueva directora del centro.
“Hoy asume un nuevo equipo encabezado por una directora con vasta experiencia y conocimiento en materia de reinserción social juvenil, lo que permitirá retomar el control del centro en base a todos los antecedentes ocurridos anteriormente”, afirmó Contreras.
En los distintos gremios del Servicio de Reinserción Social Juvenil existía una apreciación diferente respecto al descabezamiento dispuesto por el Ministerio de Justicia.
El presidente de la Asociación de Trabajadores, Raúl Fuentealba, sostuvo que se sancionó a quienes habían alertado de la situación y no a quienes debieron adoptar las medidas.
“En lo relativo al equipo directivo y también a las trabajadoras desvinculadas, que son de un segundo orden en temas de jerarquía, como la enfermera y la coordinadora de oferta, se realizaron levantamientos hacia los equipos de soporte, tanto regionales como nacionales, donde se planteaban una serie de necesidades que hoy se les están responsabilizando a ellas y esos equipos de soporte, tanto regional como nacional, nunca respondieron”, relató Fuentealba.
En tanto, Susana Barberis, dirigente nacional de la Asociación de Funcionarios, manifestó su esperanza en que la desvinculación de las cinco jefaturas permita recuperar el orden en el CIP Coronel, aunque advirtió sobre la necesidad de escuchar al personal.
“Los funcionarios esperan que esta decisión permita recuperar la estabilidad, el control y la seguridad del centro. Como asociación AFUSE Bío Bío, insistimos en que esta nueva etapa debe contar con una organización efectiva y un liderazgo presente que promueva el trabajo en equipo y escuche a los trabajadores”, manifestó Barberis.
En Santiago se encontraban reunidos los dirigentes de la Asociación de Trabajadores del organismo, gremio al que pertenecían cuatro de las cinco funcionarias removidas, evaluando desde ya la presentación de acciones legales por infracción al debido proceso.




