El exmandatario Eduardo Frei Ruiz-Tagle manifestó su apoyo a que Chile se adhiera al llamado Escudo de las Américas, una iniciativa promovida por Estados Unidos destinada a enfrentar el crimen organizado de carácter transnacional.
A través de una carta publicada este sábado en El Mercurio, bajo el título «Todos unidos contra el crimen organizado», el exmandatario defendió la incorporación del país al mecanismo y sostuvo que Chile no puede afrontar en solitario a las redes delictivas que actúan a nivel regional.
La postura de Frei se diferencia de la expresada anteriormente por las exautoridades Michelle Bachelet y Gabriel Boric, quienes cuestionaron la inclusión de Chile y pidieron al Gobierno del presidente José Antonio Kast que reconsiderara su continuidad en la iniciativa.
En su misiva, Frei afirmó que la incorporación de Chile al Escudo de las Américas reforzaría la capacidad del Estado para enfrentar tanto al crimen organizado como al narcotráfico.
Según planteó, la participación en este mecanismo permitiría avanzar en aspectos como el intercambio de información, el análisis de datos, la formación policial y la coordinación en zonas fronterizas.
Dijo además que sumarse a este mecanismo voluntario abre posibilidades concretas: compartir información en tiempo oportuno, mejorar el procesamiento de datos, capacitar a Carabineros y a la Policía de Investigaciones, y profundizar la coordinación fronteriza.
El exmandatario añadió que esos instrumentos permitirían detectar las rutas empleadas por las organizaciones criminales, seguir los flujos financieros y desarticular sus cadenas logísticas.
Frei: «Chile no puede afrontar solo un problema transnacional»
En otro tramo de la carta, Frei advirtió que durante años se tuvo la percepción de que Chile estaba al margen del avance del narcotráfico y del crimen organizado.
Aseguró que la realidad demostró que ese diagnóstico estaba equivocado: ambos males se instalaron en el país sin que se los detectara a tiempo.
En ese contexto, el exmandatario planteó una serie de preguntas sobre la situación de seguridad que enfrenta el país.
Se preguntó cuántas muertes más de miembros de las policías habría que lamentar, cuántos alcaldes más recibirían amenazas y cuántos secuestros adicionales se tolerarían.
Frei defendió que Chile debe apoyarse en la cooperación internacional para enfrentar a organizaciones que operan en varios países de América Latina.
«Chile no está en condiciones de resolver por sí solo un problema que trasciende fronteras. Debe aprovechar la experiencia y las capacidades de otros países que enfrentan a estas organizaciones en toda América Latina«, manifestó.
También hizo un llamado a que las diferencias políticas no obstaculicen la coordinación internacional en esta materia.
Pidió que no se permita que prejuicios o consideraciones ideológicas paralicen una respuesta firme y coordinada.
El contrapunto con Bachelet y Boric
La intervención de Frei se produce después de que Bachelet y Boric difundieran una declaración conjunta en la que cuestionaron la decisión del Ejecutivo de incorporar a Chile al Escudo de las Américas.
Ambos exmandatarios reconocieron la necesidad de robustecer la cooperación internacional frente al crimen organizado, pero advirtieron que ello debe hacerse resguardando la soberanía y la autonomía del país.
Además, solicitaron al presidente Kast que reconsidere la permanencia de Chile en la instancia y ofrecieron su disposición a colaborar en la elaboración de estrategias de Estado contra el crimen organizado transnacional.
Frei, en cambio, defendió de manera directa la participación del país.
«La ciudadanía demanda medidas claras y contundentes frente a quienes han privado a la población del derecho a vivir en paz«, sostuvo.
Según el expresidente, una acción coordinada entre países permitiría ampliar la persecución penal contra quienes trafican drogas, blanquean dinero, extorsionan o participan en hechos de corrupción.
Señaló que el Escudo de las Américas constituye una herramienta concreta para enfrentar, de manera unida y sostenida, una amenaza compartida.
Finalmente, Frei afirmó que se trata del primer intento concreto de cooperación regional para combatir el crimen organizado y el narcotráfico y concluyó su carta con una afirmación: «Chile no puede quedarse al margen».




