La Fiscalía del estado de Nayarit (México) informó este martes que investiga el descubrimiento de un supuesto “centro de exterminio por incineración” en el municipio de Xalisco, donde se hallaron prendas de vestir, restos óseos y una fosa con cuerpos humanos, en medio de la crisis de personas desaparecidas que atraviesa el país.
La fiscal general del estado, Ludmila Heredia, indicó en una conferencia de prensa que el lugar ha sido procesado desde el 3 de octubre y que los trabajos se realizan junto con colectivos de madres buscadoras de desaparecidos.
“Estamos procesando un centro de exterminio por incineración”, dijo la fiscal, y añadió que los colectivos de búsqueda se sumaron a las labores durante el fin de semana.
En el lugar se localizaron prendas y una hornilla de fabricación artesanal que, según Heredia, podría haber sido empleada para la incineración de cuerpos.
La fiscal explicó que en la hornilla se coloca un tambo (recipiente cilíndrico) que se llena con diésel, gasolina y jabón para que la mezcla se adhiera a la piel y a las telas; posteriormente se queman los cuerpos, los huesos se carbonizan y se arrojan a un riachuelo.
Agregó, además, que las autoridades también indagan una posible fosa, sin ofrecer cifras sobre la cantidad de cuerpos, y que esperan obtener correspondencias genéticas de los restos localizados.
Hallan un centro de exterminio en Xalisco, Nayarit
Autoridades hallaron una hornilla artesanal usada para incinerar cuerpos y arrojar restos a un riachuelo
La fiscalía compara el sitio con el rancho Izaguirre en Jalisco https://t.co/UQzeVyl6xM
— Manuel Lopez San Martin (@MLopezSanMartin) October 6, 2026
Heredia llegó a comparar el predio con el Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco (oeste), al sostener que se trataría de otra “versión” de ese terreno vinculado al crimen organizado y detectado en marzo de 2025.
Por ahora, las autoridades de Nayarit no han precisado cuántas víctimas podrían estar relacionadas con el “centro de exterminio” de Xalisco.
Según fuentes federales, el rancho de Teuchitlán funcionaba como un centro de reclutamiento y adiestramiento del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), aunque las instancias oficiales han señalado que no cuentan con elementos para confirmarlo como crematorio o “campo de exterminio”.
Estos hallazgos se producen en el marco de una crisis nacional que supera las 130.000 personas todavía desaparecidas en México, según datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (Rnpdno), que contabiliza desapariciones desde 1950.




