El Ejecutivo optó por persistir en la reforma constitucional destinada a expulsar migrantes, tras la desaprobación por apenas un voto en la Cámara de Diputadas y Diputados. El presidente José Antonio Kast activó el mecanismo constitucional que permite enviar el proyecto al Senado y, si allí logra los apoyos necesarios, retornarlo a la Cámara para proseguir su tramitación.
Mediante un oficio ingresado este martes, el mandatario informó su decisión de ejercer la facultad prevista en el artículo 68 de la Constitución. Cabe recordar que, al ser la Cámara de Diputados la corporación donde se inició el trámite —es decir, su cámara de origen—, el proyecto ingresó primero a esa cámara pidiendo que desde allí se remita al Senado.
Justamente, al iniciar la sesión de este martes, el diputado socialista Raúl Leiva demandó que se precisara cuál será el quórum aplicable en esta nueva fase del trámite, un aspecto relevante para definir los respaldos que la reforma deberá reunir para avanzar.
Detalles de la reforma para expulsar migrantes
La propuesta pretende modificar el tope vigente de cinco días para ejecutar una expulsión administrativa. El texto establece un periodo de entre cinco y 60 días, con posibilidad de prórroga hasta en dos ocasiones, lo que en ciertos supuestos podría extender la privación de libertad hasta 180 días.
Asimismo, la reforma faculta al Ejecutivo para impulsar posteriormente una norma que regule el funcionamiento de recintos especiales donde podrían permanecer las personas sujetas a estos procedimientos.
La iniciativa fue rechazada en general el pasado 22 de septiembre, al obtener 88 votos a favor, 28 en contra y 19 abstenciones, a un voto de los 89 apoyos requeridos.
La votación estuvo marcada por descoordinaciones dentro del oficialismo. Entre los ausentes figuraron los diputados republicanos Felipe Ross y Stephan Schubert, que se encontraban en Estados Unidos acompañando al presidente Kast, además de Guillermo Ramírez (UDI). Marlene Pérez y Francesca Muñoz, en tanto, estaban con licencia médica.
En el caso de Ross y Schubert se registraron problemas en la tramitación de los permisos constitucionales que pudieron afectar el cálculo del quórum. A ello se sumaron las abstenciones de parlamentarios del Partido de la Gente, pese a las gestiones del Ejecutivo para lograr apoyos.
El trámite que seguirá ahora
No obstante, el resultado en la Cámara no cerró de manera definitiva la puerta al proyecto. El artículo 68 de la Constitución establece una alternativa cuando una iniciativa presentada por el Presidente de la República es rechazada en general por su cámara de origen, mecanismo al que ahora decidió recurrir La Moneda.
El primer paso es que la Cámara de Diputados remita el proyecto al Senado. La Cámara Alta deberá entonces pronunciarse sobre la idea de legislar y aprobarla en general con el quórum que corresponda, tal como solicita expresamente el oficio presidencial.
Si obtiene ese respaldo en el Senado, la reforma regresará a la Cámara de Diputados, donde podrá continuar su tramitación pese al rechazo inicial. De este modo, el paso por la Cámara Alta actúa como la vía constitucional que permite al Ejecutivo intentar reactivar un proyecto previamente desechado en la corporación donde comenzó su discusión.
Ese escenario ya había motivado conversaciones políticas en las últimas semanas. Incluso se difundieron versiones sobre un eventual acuerdo entre La Moneda y sectores del Socialismo Democrático para reunir los votos necesarios en materia de migración y seguridad.
No obstante, desde ese sector negaron la existencia de un pacto. El senador socialista Juan Luis Castro aseguró que no se había negociado respaldar la reforma migratoria a cambio de que fracasara la reforma constitucional de seguridad promovida por el Ejecutivo.
De ese modo, el oficio enviado este martes no implica que la reforma esté aprobada ni que el rechazo anterior haya quedado automáticamente sin efecto. Lo que hace La Moneda es activar el mecanismo constitucional para llevar el proyecto al Senado y, si supera esa instancia, devolverlo a la Cámara de Diputados para darle una nueva oportunidad legislativa.




