El panorama se ha complicado nuevamente para el embajador de Chile en Israel, Gabriel Zaliasnik. La Fiscalía informó que figura como imputado en la investigación relacionada con los nombramientos judiciales del Caso Audio, lo que ha intensificado la presión sobre el gobierno del Presidente José Antonio Kast para que lo reemplace.
Este antecedente surgió días después de que el nombre del diplomático reapareciera tras la más reciente declaración de Luis Hermosilla. En esa oportunidad, el abogado afirmó que Zaliasnik tenía contactos con ministros de las Cortes de Apelaciones e incluso de la Corte Suprema, y aseguró que él, Hermosilla y el abogado Samuel Donoso evaluaban distintos posibles candidatos para los cargos necesarios en las distintas cortes. Además, Hermosilla relató que los tres trabajaban conjuntamente para posicionar a determinadas personas en puestos de autoridad dentro del Poder Judicial.
En ese contexto, en el Palacio de Tribunales la fiscal regional de Valparaíso, Claudia Perivancit, indicó que Zaliasnik figura como imputado, aunque esas causas aún no han sido formalizadas.
Zaliasnik, el embajador en la mira
Aunque ya había trascendido la relación entre Zaliasnik y Luis Hermosilla, el nombre del embajador cobró mayor relevancia cuando se supo que podría ser uno de los designados por La Moneda como representante en Tel Aviv. En ese momento, el diputado Daniel Manouchehri y la senadora Daniella Cicardini, ambos del PS, presentaron una denuncia ante el Ministerio Público.
La acción fue declarada admisible y se comunicó la apertura de una investigación. Todo esto ocurrió a comienzos de junio, antes de que Gabriel Zaliasnik asumiera formalmente como representante de Chile en Israel.
Pese a que esta información salió a la luz, la administración Kast no retrocedió en su decisión de nombrarlo. Desde el Ejecutivo sostuvieron que el inicio de una investigación no equivale a una certeza de culpabilidad y que el hecho de estar en calidad de imputado no implica necesariamente responsabilidad en los hechos que se investigan.
Tras conocerse su condición de imputado, el diputado Manouchehri expresó su expectativa de que «el señor Zaliasnik sea prontamente formalizado».
También sostuvo que el embajador «debe renunciar a la embajada por el bien de la imagen de Chile» y añadió que «la Fiscalía debe proteger el desarrollo de la investigación y existe una posibilidad latente de fuga del señor Zaliasnik, que se encuentra en otro país».
Asimismo, este martes el asunto marcó el inicio de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Baja, donde la diputada Lorena Pizarro (PC) pidió una sesión ordinaria para tratar específicamente el caso del embajador. «Me imagino que a todos nos parece que la imagen de Chile en el exterior queda bastante dañada con esta situación», afirmó.
No obstante, su petición fue rechazada por el presidente de la comisión, el diputado republicano Stefan Tubert, quien señaló que «esta es una investigación que está en curso; que la investigación es una acusación importante, yo concuerdo con eso, pero también hay una presunción de inocencia, que es también lo que ha señalado el Presidente, o el Gobierno, quien es el que puede nombrar».
Preocupación en La Moneda
De todos modos, las alarmas en Palacio volvieron a encenderse. Fuentes de La Radio señalaron que la situación se complica y que existe una evidente incomodidad interna. Mientras hay defensores férreos de Zaliasnik, también hay quienes consideran que su continuidad resulta incómoda para un gobierno que prometió un sello de probidad y buenas prácticas. Se observa, además, que la situación solo podría cambiar de manera significativa si se confirma una formalización en su contra.
Sumado a esto, el desempeño del propio Zaliasnik tampoco ha estado libre de polémicas. Más allá de la arista judicial, algunas de sus acciones como diplomático han generado controversia.
En el programa de YouTube Defending Israel puso en duda las cifras sobre el tamaño de la comunidad palestina en Chile y criticó la conducción de la política exterior del gobierno anterior de Gabriel Boric, calificándola de ideologizada.
Ante eso, el canciller Francisco Pérez Mackenna se comunicó personalmente con él y le pidió que entregara una aclaración o rectificación sobre sus afirmaciones, lo que finalmente Zaliasnik hizo. No obstante, su carácter, su cercanía con la comunidad judía y algunas de sus declaraciones complican la posición del Ejecutivo.
En ese escenario surge la duda sobre el futuro de Zaliasnik en su puesto. Consultado al respecto, el canciller comentó que «desconozco si hay nuevos antecedentes, tengo que verlo, analizarlo» y añadió que «nosotros somos respetuosos de los procesos judiciales, de la independencia del Poder Judicial».
El biministro Claudio Alvarado, por su parte, explicó que «las evaluaciones se hacen de manera permanente y en función de las condiciones que rodean esos procesos de evaluación».
Para enfrentar las imputaciones, el embajador contrató al abogado Jorge Gálvez, quien en una declaración manifestó que lo señalado por la fiscal regional de Valparaíso no representa un elemento novedoso en la investigación, sino que se pone en relieve en el debate público, y que la condición de imputado del embajador ya era de conocimiento público.




