Legisladores de la oposición volvieron a criticar al canciller Francisco Pérez por la nueva orientación de la política exterior del Gobierno tras su reciente gira por Estados Unidos, asegurando que se aparta de los principios históricos de la diplomacia chilena; esas observaciones fueron rechazadas por el oficialismo.
La agenda en la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara fue dominada por el discurso del presidente José Antonio Kast ante Naciones Unidas, la adhesión de Chile al denominado Escudo de las Américas, el acercamiento con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, el inicio de conversaciones para un eventual TLC con Marruecos y el respaldo a la soberanía de ese país sobre la totalidad de su territorio, incluido el Sahara Occidental.
Decisiones que, para la oposición, suponen un distanciamiento respecto de principios que históricamente han orientado la política exterior chilena, como la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y el respeto a los tratados internacionales.
La diputada comunista Lorena Pizarro acusó al Ejecutivo de priorizar intereses externos por sobre los nacionales.
“Me preocupa que estemos tomando un rumbo equivocado. Estamos dando señales de sumisión y de poco respeto hacia el Estado de Chile y, sobre todo, nos estamos alineando con actores que no respetan esas tres garantías”, fustigó.
Desde el Frente Amplio, Gonzalo Winter responsabilizó directamente a la conducción del canciller y criticó la falta de transparencia y de información entregada por la Cancillería.
“En muchas ocasiones no hemos logrado debatir de forma directa las diferencias porque se menosprecia nuestra inteligencia dándonos explicaciones que no coinciden con lo que estamos leyendo. Intentaron convencernos de que no estábamos interpretando correctamente lo que teníamos delante”, criticó.
La ofensiva, en cambio, fue rebatida por el oficialismo. El diputado UDI Guillermo Ramírez defendió la estrategia gubernamental y acusó a la oposición de sostener una visión equivocada sobre cómo debe actuarse en materia de política exterior.
“Si hay que tragarse un sapo con un gobierno que no me gusta, pero es por el bien de Chile, lo hacemos. Ese es el principio de fondo: el interés superior de Chile, por eso el pragmatismo. Sin embargo, se escandalizan cuando uno conversa con Trump y luego nos tildan de inconsecuentes cuando hablamos con Delcy Rodríguez”, cuestionó.
Ante los reproches, el canciller Francisco Pérez defendió las medidas adoptadas en la gira. Explicó que la incorporación al Escudo de las Américas obedeció a una declaración política y reconoció un cambio de postura respecto del Sahara Occidental.
En esa línea, Pérez sostuvo que, pese a las críticas, todas las decisiones responden a un mismo objetivo: defender, según la actual administración, los intereses de Chile.




