La promesa de no eliminar beneficios sociales se transformó en un foco de conflicto dentro de la derecha. Con el presupuesto en discusión, las colectividades del oficialismo no coinciden en si los recortes ponen en riesgo ese compromiso o, por el contrario, lo ayudan a cumplirse mejor.
Desde Renovación Nacional (RN), la supresión de “Yo elijo mi PC” encendió las alarmas. La Comisión Política rechazó la iniciativa y estableció un límite: el ajuste fiscal no puede sobrepasar lo prometido durante la campaña.
No obstante, el partido también pretende influir en el proyecto. Está trabajando junto al Instituto Libertad y exautoridades para diseñar alternativas a ciertas partidas, con la intención de resguardar apoyos sin sostener erogaciones innecesarias.
El diputado de RN, Eduardo Durán, llamó a conciliar ambas prioridades y enfatizó que los recursos para salud, educación y pensiones sostienen el compromiso social de este gobierno.
“Tenemos que compatibilizar unas cuentas fiscales equilibradas con la entrega de apoyos sociales. No es solo gasto: es la base de nuestra estabilidad para garantizar en el futuro la ayuda a las familias. Es un compromiso real del gobierno”, afirmó.
En Republicanos interpretan la situación de otra manera. Niegan que el debate deba presentarse como una disyuntiva entre ahorrar y socorrer a las familias; sostienen que los ajustes permiten focalizar los recursos en los beneficiarios y reducir lo que se queda en intermediarios.
El diputado republicano Juan Irarrázabal calificó la controversia como “artificial” y apuntó a intereses políticos detrás de la oposición a esos cambios.
“Lo que se está haciendo es justamente ajustar para que los recursos de todos los chilenos lleguen a quienes más lo necesitan y no permanezcan en intermediarios políticos que a algunos tal vez les interesaría conservar”, explicó.
Los Libertarios también salieron a disputar el rumbo de los recortes. La subjefa de bancada, Paulina Muñoz, indicó que suprimir programas que se superponen no equivale a quitar beneficios y exigió que los programas demuestren resultados para justificar su financiamiento.
“Ya no podemos sostener programas duplicados y debemos avanzar hacia una mayor eficiencia del Estado. No se trata de recortar beneficios sociales ni de levantar consignas populistas. Los programas tienen que producir resultados y generar el impacto adecuado”, señaló.
Las discrepancias dentro de la derecha ya habían escalado a un nivel público. Según fuentes de Radio Bío Bío, Chile Vamos protestó ante el ministro Jorge Quiroz por enterarse de decisiones por la prensa, mientras Hacienda solicitaba respaldo para avanzar con la tramitación del presupuesto.
Tras la reunión de los Libertarios con el presidente Kast en Cerro Castillo, el paso siguiente será ver cuánto cede la derecha en la negociación del presupuesto.




