El hallazgo realizado por parte del equipo de Carlos Andrés Aquea Álvarez, buzo de 46 años y excampeón nacional de pesca submarina, provocó la hipótesis de un posible ataque de tiburón luego de su desaparición el sábado 26 de septiembre en el sector de playa Las Lositas, cerca de caleta Chañaral de Aceituno, en la región de Atacama.
En la búsqueda se recuperaron una aleta, su arpón y la parte superior de su traje de neopreno, el cual mostraba rasgaduras y marcas que varios han señalado como posibles mordeduras.
Aunque en redes sociales se ha sugerido que podría tratarse de un ataque de tiburón blanco, no existe hasta ahora una confirmación oficial ni sobre un ataque ni sobre la especie implicada.
Según indicó la Armada a Diario El Día, los elementos recuperados fueron remitidos al Laboratorio de Criminalística de Carabineros (Labocar) por orden del fiscal de turno, de modo que los peritajes serán determinantes para esclarecer el origen de esas marcas y evaluar si respaldan la hipótesis, mientras continúa la búsqueda del deportista.
Ninguna hipótesis descartada: una apunta a ataque de tiburón a buzo desaparecido
Sobre las labores de rastreo, el teniente primero Jaime Badilla Valdebenito, jefe del Departamento de Seguridad y Operaciones Marítimas de la Gobernación Marítima de Caldera, indicó que se mantiene personal en el lugar, “con apoyo de Bomberos, pescadores y buzos de la zona, además del sector privado y ONG que han colaborado en la búsqueda de Carlos”.
Según el teniente Badilla, estas tareas se extendieron “hasta el día de mañana (domingo 4 de octubre), y posteriormente se realizarán patrullajes esporádicos”.
En relación a un eventual ataque de tiburón, el teniente Badilla no descartó ninguna línea investigativa.
“Los elementos encontrados y reconocidos por los familiares de Carlos fueron entregados al Laboratorio de Criminalística de Carabineros para su peritaje, por lo tanto, no nos corresponde determinar en estos momentos si fue atacado o no por un tiburón. Todo es materia de investigación y una vez que se tengan los resultados, se darán las respuestas correspondientes. Por el momento, no podemos decir con certeza qué sucedió”, enfatizó.
El gobernador marítimo de Caldera, comandante Cristian González Pizarro, añadió que “nuestras labores están enfocadas en la rebusca de la persona desaparecida y no descartamos ni afirmamos ninguna hipótesis. La investigación está a cargo del fiscal de Freirina, quien ordenará y dirigirá las diligencias para esclarecer la situación, ya que como autoridad marítima, no nos compete investigar la causa de la desaparición”.
El comandante González precisó además que “no se han encontrado restos de la persona, sino una aleta, un arpón y parte del traje de buceo que, de acuerdo con la información entregada por los familiares, presumiblemente pertenecen a la persona desaparecida. Él sigue desaparecido”.
Consultado sobre cómo ocurrió la desaparición, el oficial señaló que “la persona está desaparecida desde el sábado (26 de septiembre), cuando habría salido desde Punta de Choros hacia Chañaral de Aceituno. La búsqueda se ha orientado a partir del hallazgo de su camioneta en playa Las Lositas, de los elementos que la familia identifica como sus pertenencias y de la información de que iba a realizar buceo recreativo en apnea en ese sector”.
Asimismo, confirmó que al momento de la desaparición, Aquea estaba solo “y nuestra recomendación como autoridad marítima es la autoprotección, es decir, ir acompañado, informar a los familiares dónde se va a estar, cuándo se va a salir y cuándo se espera regresar. También recomendamos llevar un teléfono con señal y mantenerse en contacto con la familia, para facilitar la respuesta ante una emergencia”.
Cabe mencionar que, hasta la publicación de la nota del medio citado, no fue posible obtener una declaración de la fiscalía local de Freirina ni de Labocar de Carabineros para recabar antecedentes sobre los peritajes y los plazos estimados para sus resultados.
Colaboración académica en la investigación sobre desaparición de buzo
Por su parte, el académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad de La Serena, PhD Cristian Araya-Jaime, especialista en genómica de peces, confirmó que el Laboratorio de Genética y Citogenética de la Universidad de La Serena se sumará a las labores que se realizan para aclarar en qué circunstancias desapareció Carlos Aquea.
En concreto, la unidad académica tomará muestras de ADN ambiental, “para intentar describir qué tiburones estaban presentes en el área y así descartar posibles sospechosos”, explicó Araya-Jaime.
En ese sentido, advirtió que “mientras el cuerpo no aparezca, es difícil establecer una identificación, aunque algunos de los elementos encontrados en los últimos días tienen marcas que pueden atribuirse a una interacción con un elasmobranquio grande. También apareció el arpón sin disparar y hay varios antecedentes que pueden hacernos pensar que ese sea el caso”.
Si bien se ha especulado sobre un supuesto ataque de tiburón blanco, el académico pone en duda “que sea esa especie. Con nuestro análisis podemos evaluar su presencia en la zona durante los últimos días”.
Además, entre las especies de tiburones locales que podrían alcanzar tamaños de ese tipo, Araya-Jaime menciona ejemplares como el mako, el sardinero, el cabeza de vaca y el arenoso, “que podrían ocasionar lesiones de esa magnitud y provocar la muerte de una persona”.




