Entre gritos e insultos, así abandonó Cathy Barriga este miércoles el Centro de Justicia de Santiago, lugar donde estaba prevista la preparación del juicio oral en su contra por presuntos delitos de corrupción durante su periodo como alcaldesa de Maipú. No obstante, debido a la relación de amistad que unen a los abogados de su esposo, Joaquín Lavín León, con el juez que dirigía la audiencia, este decidió declararse impedido.
Como se sabe, el exdiputado UDI, igualmente investigado por hechos de corrupción en una causa que se originó a raíz de la acusación contra su esposa, permanece con arresto domiciliario total. En esa pesquisa es asistido por Cristóbal Bonacic y José Miguel Barahona, quienes en el pasado también fueron representantes legales de la exjefa comunal.
En ese marco, frente a la cercanía existente entre los defensores y el magistrado que presidía la audiencia, Juan Carlos Silva, la Municipalidad de Maipú interpuso una recusación amistosa. A la presentación se sumaron la Fiscalía Oriente y el Consejo de Defensa del Estado (CDE).
En la propia audiencia Silva admitió la relación, señalando que mantiene una amistad de 15 años con Barahona. Por esa razón, una vez que se inhabilitó, la preparación del juicio oral quedó en suspenso y un juez suplente la reagendó para el 19 de octubre a las 9:00 horas.
La salida agitada de Barriga
Al salir de los tribunales, Cathy Barriga no solo fue abordada por periodistas; una mujer se le acercó y la increpó en repetidas ocasiones, lanzándole serias acusaciones.
“Ladrona, estafadora y corrupta. Te lo digo en tu cara”, fueron algunas de las expresiones que le dirigió mientras la exalcaldesa se preparaba para retirarse.
“Arranca. Ladrona y corrupta, igual que tu marido. Tú y tu marido deberían estar en la cárcel, ladrona”, repitió la mujer visiblemente alterada.
Cathy Barriga restó importancia a las protestas y subrayó que únicamente “es una persona la que está gritando”.
Es preciso señalar que evitó profundizar en comentarios sobre la fallida audiencia de esta jornada.




