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Deportista que usó IA para anticipar el aluvión en Las Condes alerta sobre escenarios reales de riesgo

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Escrito por:Nicolás Parra Tapia

«Los perjuicios materiales representan un escenario real y posible».

Eso forma parte de dos informes que presentó Carlos Valdivia Davidson ante las autoridades. Se trata de un deportista que, durante sus entrenamientos en enero pasado, observó grandes desplazamientos de tierra en sectores precordilleranos del oriente de Santiago, específicamente en las quebradas del Parque Cordillera San Carlos de Apoquindo, la misma área que este jueves colapsó y provocó un aluvión que —hasta ahora— ha dejado más de 2.000 viviendas con daños. El lodo también arrasó vehículos, buses urbanos y llegó hasta clínicas ubicadas en la zona.

Según relata Valdivia, aunque su especialidad no es técnica, sus frecuentes recorridos como trail runner le permitieron recopilar información directa sobre el estado de las quebradas tras los incendios de este verano. Registró videos, recopiló datos y, apoyado en inteligencia artificial, modeló posibles escenarios. El diagnóstico fue claro: las condiciones actuales favorecen la ocurrencia de eventos aluvionales de mayor magnitud.

Precipitación histórica

En su primer informe, fechado el 3 de febrero, explicó que el propósito del estudio era poner en relieve la necesidad de adoptar medidas preventivas a tiempo ante una eventual emergencia. Con mapas y gráficos, describió que el terreno tenía capacidad efectiva para concentrar escurrimientos y transportar material sólido cuesta abajo.

El informe detallaba la presencia de sedimento fino superficial compuesto por ceniza, limo y polvo posteriores al incendio, además de tierra suelta y desagregada; abundancia de ripio, gravilla y rocas de gran tamaño; y una cobertura vegetal muy degradada que no ejercía una retención efectiva del suelo.

El documento advertía que precipitaciones concentradas en el orden de 20 a 30 milímetros en 24 horas podrían detonar un aluvión. La mañana de este jueves, la estación del aeródromo de Tobalaba registró 110,8 mm de lluvia en 24 horas, el mayor registro de su historia para un mes de octubre.

Un panorama alarmante

En su segundo informe, del 6 de febrero, profundizó en la posibilidad de una emergencia: advirtió que la cuenca disponía de suficiente material como para generar un aluvión real, más que solo lodo, y señaló que los daños materiales eran una probabilidad concreta y tangible.

Para ese momento ya existía un antecedente: tras los incendios se produjo un primer aluvión en enero. Carlos recuerda que lo que observó durante sus entrenamientos tras ese episodio fue estremecedor: surgieron nuevas cuencas de río y el piso presentó roturas por la gran cantidad de material movilizado. «Me di cuenta de la tremenda embarrada que puede quedar en la zona», relata.

Frente a eso, su decisión fue advertir a los vecinos sobre el riesgo real de habitar en esa área y promover protocolos de evacuación oportunos ante una emergencia inminente.

Por ello entregó sus informes a la Municipalidad de Las Condes y también contactó al gobernador de Santiago, Claudio Orrego, entre el 4 y el 7 de febrero. En las comunicaciones figura que Orrego dio cuenta de haber recibido la información.

Orrego respondió que había reenviado los antecedentes a su equipo de planificación urbana, que trabajaba en un estudio vinculado a los riesgos señalados, y agradeció el envío. Con la municipalidad logró reuniones; incluso había una cita prevista con la alcaldesa Catalina San Martín que por temas logísticos no se concretó, por lo que fue atendido por un funcionario.

Consulte los informes aquí


Las acciones

En la municipalidad valoraron los antecedentes y los registros audiovisuales que aportó Carlos. No obstante, según relatan a Bío Bío Investiga, el municipio ya conocía el riesgo real que implicaban las condiciones del terreno después de los incendios.

Fuentes internas señalan que casi de inmediato se barajó la hipótesis de un posible aluvión, lo cual se corroboró el 31 de enero con el primer episodio. En ese contexto, el informe de Valdivia fue considerado un insumo dentro de un problema que ya era evidente.

“Hubo un incendio en el verano de 1.000 hectáreas en el sector San Carlos de Apoquindo. 1.000 hectáreas que se quemaron. Nosotros advertimos que esta quebrada incendiada era un peligro”, recordó la alcaldesa Catalina San Martín en conversación con Radio Bío Bío este jueves.

Afirman que tras el incendio se impulsó un plan: la primera etapa consistió en la elaboración de un estudio, financiado con recursos propios del municipio, y la segunda en preparar medidas de mitigación. “Después de un incendio el principal riesgo no es el fuego, ​es el agua​”, señalaba una presentación municipal de junio ante el Comité para la Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid).
A corto plazo, la administración comenzó a ejecutar zanjas de infiltración; a mediano plazo, la instalación de mallas dinámicas. Para ello consiguieron financiamiento del Ministerio de Obras Públicas, pero por trámites administrativos su montaje estaba programado para iniciar este sábado. La inversión ascendía a $754 millones.

“La instalación de las mallas dinámicas, todo el contrato ya lo hicimos, y tenían que empezar los caminos para poder habilitar y poner estas mallas dinámicas, que son estas mallas gigantes para que atajen en el fondo rocas, material en las quebradas de más arriba, partía mañana”, explicó la jefa comunal. San Martín agregó que las máquinas no pueden avanzar ahora porque el suelo está muy blando.

En el largo plazo se proyectaba la construcción de piscinas aluvionales, que implican obras de gran envergadura: procesos de ingeniería con plazos de años y costos evaluados en millones de dólares.

Vea la presentación ante el COGRID

Personas y lugares afectados

Según informó la municipalidad la mañana del 9 de octubre, la zona afectada abarca 3,1 km2. Además, se contabilizaron 2.015 viviendas dañadas: 55 con daños mayores y declaradas inhabitables, y 1.960 con afectaciones menores.

En cuanto a la red vial, se registraron 12 kilómetros de avenidas afectadas y 3 kilómetros de calles secundarias con daños.

En los reportes al 1402 de la municipalidad se consignaron 55 domicilios anegados, 29 tapas de cámaras desplazadas, 6 sumideros embancados o tapados y 7 hogares con corte de suministro eléctrico.

Los vehículos afectados están siendo remolcados con grúas y llevados a los estacionamientos del Estadio Claro Arena, donde se realiza el registro individual de cada uno.

En relación con la cronología de las primeras horas del aluvión, el municipio informó que a las 16:46 se alertó sobre una fuerte crecida del río y se activó el monitoreo municipal; 15 minutos después se notificó el aluvión.

A las 17:50 se procedió al cierre preventivo de la estación de Metro Los Domínicos y media hora más tarde Senapred declaró Alerta Roja.