Las palabras del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, reavivaron la discusión sobre los límites entre las atribuciones del Ejecutivo y las decisiones del Banco Central, luego de que el secretario de Estado planteara la necesidad de aplicar medidas monetarias para frenar la inflación tras conocerse que el IPC de septiembre aumentó 0,4%.
«La inflación y el IPC son responsabilidad del Banco Central. Es ese organismo el encargado de orientar estos precios. Queremos que vayan disminuyendo y hay que adoptar las medidas monetarias necesarias para mantener la inflación bajo control» afirmó la autoridad de Hacienda.
Sus dichos se produjeron luego de que el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informara que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un incremento de 0,4% en septiembre, acumulando un 4% en lo que va del año y un 4,1% a doce meses.
Este dato mantiene la variación de precios por encima de la meta del 3% del Banco Central y complica las previsiones del Gobierno, que proyecta cerrar 2026 con una inflación de 3,8%.
La independencia del Banco Central
Las declaraciones de Quiroz ganan importancia si se tiene en cuenta que el Banco Central es una entidad autónoma, cuya independencia está garantizada por la Constitución y regulada por su Ley Orgánica Constitucional.
Eso implica que el Ejecutivo no puede instruir al instituto emisor sobre las medidas monetarias a tomar —como elevar o reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM)—, potestad que corresponde exclusivamente a su Consejo.
En efecto, el Banco Central tiene el mandato legal de procurar la estabilidad de la moneda y mantener una inflación baja y estable, con una meta del 3% anual en un horizonte de dos años. Por ello, que la inflación se sitúe de forma transitoria por encima de ese nivel no constituye, por sí solo, un incumplimiento de sus funciones.
Además, aunque el organismo dirige la política monetaria con el objetivo de contener los precios, no es directamente responsable de todos los elementos que influyen en el costo de la vida. La inflación responde tanto a choques externos —como el precio de los combustibles y las variaciones internacionales— como a la demanda interna y a las decisiones de gasto fiscal del Ejecutivo.
Así, el emplazamiento de Quiroz vuelve a tensar las relaciones entre Teatinos 120 y el ente rector, sobre todo considerando que el ministro ya había recibido cuestionamientos semanas atrás por referirse a asuntos de competencia exclusiva del organismo autónomo.




