Tras la ocupación del edificio de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) de La Araucanía, la institución entregó una solución a los representantes de los hogares mapuches que exigían la distribución de los recursos del ítem cultura.
Hace tres meses, los estudiantes de los hogares indígenas del país comenzaron a reclamar a la Junaeb y a la Conadi la entrega de esos fondos, pero luego de que ambas instituciones se responsabilizaran mutuamente, el problema seguía sin resolverse.
Frente a esta situación, más de 100 estudiantes de seis hogares mapuches de la región tomaron las instalaciones de Televisión Nacional de Chile Red Araucanía y de la Junaeb en Temuco.
Durante la ocupación de los inmuebles se llevó a cabo una reunión telemática con el director nacional de Junaeb, Fernando Peña, lo que posibilitó alcanzar un acuerdo.
Pacto y mesas técnicas
Lautaro Muñoz Llao, dirigente del hogar Pelontuwe y de la mesa nacional de hogares indígenas, sostuvo que todos los hogares del país recibirán el presupuesto de cultura, que para La Araucanía suma 30 millones de pesos.
“Que se nos permita disponer de nuestro presupuesto cultural, eso significa los 30 millones. En segundo lugar, la garantía de que esos recursos no se descontarán de otros ítems que tenemos previstos, como los ítems de infraestructura, obras menores y bienes inventariables. Punto número tres, todo este entredicho y lo que ha ocurrido con este presupuesto se debe a un acuerdo, una modificación que tiene que hacer Junaeb con Conadi”, afirmó.
Mediante un comunicado, la Junaeb informó que la reunión en la que se alcanzó el acuerdo había sido programada en septiembre y confirmó que se instruyó a los directores regionales a conformar mesas técnicas para coordinar con los estudiantes la realización de las actividades culturales pendientes.
También añadieron que en los próximos días se efectuará un encuentro entre los directores nacionales de la Junaeb y la Conadi para precisar con claridad los roles y las responsabilidades de cada institución respecto de las actividades culturales financiadas con recursos del Estado y que se desarrollan en los hogares indígenas del país.




